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Longaniza de Chillán obtiene Denominación de Origen y recibe respaldo legal de INAPI

Este reconocimiento destacó el alcalde Camilo Benavente Jiménez se dio coincidentemente en el marco de la Fiesta de la Longaniza 2026 que fue particularmente exitosa pues llegaron más de 200.000

TVN

Longaniza de Chillán obtiene Denominación de Origen y recibe respaldo legal de INAPI

Viernes 28 de agosto de 2026

Chillán ya puede decirlo con respaldo legal: la Longaniza es suya. El Instituto Nacional de Propiedad Industrial, INAPI, otorgó oficialmente la Denominación de Origen “Longaniza de Chillán”, un reconocimiento que protege uno de los productos más emblemáticos de la gastronomía chilena y que es fruto de un trabajo de más de cinco años liderado por los productores locales.

Este reconocimiento destacó el alcalde Camilo Benavente Jiménez se dio coincidentemente en el marco de la Fiesta de la Longaniza 2026 que fue particularmente exitosa pues llegaron más de 200.000 personas, en tanto que la actividad figura entre las 15 más relevantes de su tipo a nivel internacional.

Al frente del proceso de inscripción de la marca estuvieron los productores organizados y la Municipalidad de Chillán que jugó un rol importante sobre todo cuando se hizo patente la necesidad de relevar la importancia de este embutido en la sociedad local por sus innegables atributos y su relación con la cultura, las tradiciones y las raíces propias de la zona, sostuvo el alcalde Camilo Benavente.

La Presidente de PROLOC AG, Paola González, junto al directorio de la entidad encabezó la postulación de la Asociación Gremial de Productores de Longanizas y Cecinas de Chillán y Chillán Viejo a Inapi.

Para el organismo local, “la Denominación de Origen no es solamente un sello. Es el reconocimiento a una historia familiar, a una técnica transmitida por generaciones y a un producto que debe cumplir características específicas de largo, gramaje, calibre, molienda y ahumado. INAPI reconoce que nuestra longaniza tiene una vinculación territorial y tradicional única”.

“Alcanzar la denominación de origen con nuestra longaniza es un paso gigante que tendrá un profundo impacto en términos económicos y culturales, pues estamos ratificando de manera legal la identificación que tenemos a nivel nacional e internacional con nuestro producto estrella”, señaló el alcalde comunal, quien dispuso la participación activa del municipio en el proceso y hoy integra el Comité de Administración de la Denominación de Origen a través de un representante designado.

Para los productores, la Denominación de Origen establece un marco claro. El Reglamento de uso y control define materias primas, procesos, buenas prácticas de manufactura, trazabilidad y características técnicas del producto.

Para los consumidores, en tanto, es una garantía de confianza. Cuando vean el sello, sabrán que están frente a una longaniza auténtica, sometida a controles y auditorías de una empresa externa, sin previo aviso.

Actualmente, cinco empresas han obtenido las credenciales tras cumplir todos los requisitos: Cecinas Ramos Cordillera, Cecinas Cordillera, Cecinas Bengoa, Cecinas Villablanca y Cecinas Haciendas de Ñuble.
El gremio que cada vez se potencia más y que partió con 18 socios, hoy suma 26, pero se espera llegar a 30 empresas certificadas y que cumplan con todos los requisitos que plantea la Denominación de Origen.

Paola González detalló que “pueden incorporarse nuevas empresas, pero el requisito es pertenecer a PROLOC AG y cumplir íntegramente el reglamento. El valor del sello está justamente en que no es permanente sin control”.

Un polo económico para Ñuble

El directorio de la entidad, enfatiza que el beneficio no se limita solamente a las fábricas locales. La actividad cecinera es un polo económico para Chillán y Chillán Viejo que activa una cadena de valor completa: trabajadores, proveedores de carne y especias, transportistas, distribuidores, comerciantes y servicios.

“Cuando una Longaniza de Chillán llega a un nuevo mercado, no solo se beneficia la fábrica que la produce. Se beneficia toda la zona. Por eso hablamos de proteger una identidad, una tradición y una cadena productiva que forma parte del desarrollo de nuestra ciudad” plantea el directorio de la entidad.

Con este reconocimiento, destacó el alcalde Camilo Benavente Jiménez, “las longanizas de esta zona no solo protegen su nombre frente a usos que puedan generar confusión, sino que proyecta al país un producto que le dice a Chile: “Yo soy de Chillán”.

El sistema contempla auditorías sin previo aviso por una empresa externa. Para postular, las empresas deben pertenecer al gremio y mantener los estándares en el tiempo.

Con este sello, destacó el alcalde “la famosa Longaniza de Chillán se suma a productos como la Sal de Cahuil y la Chicha de Curacaví, y se proyecta con fuerza a los mercados nacionales e internacionales”.