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¿Leche, café o jugo?: Las bebidas que pueden hacer que tus medicamentos no funcionen

Académico advierte que algunas bebidas de consumo cotidiano pueden disminuir la eficacia de ciertos tratamientos o aumentar el riesgo de efectos adversos.

TVN

¿Leche, café o jugo?: Las bebidas que pueden hacer que tus medicamentos no funcionen

Martes 7 de julio de 2026

Tomar un medicamento parece una acción sencilla, pero hacerlo acompañado de la bebida equivocada podría alterar su efecto, ya que se puede reducir la absorción de un antibiótico y aumentar el riesgo de reacciones adversas.

Así lo explica Francisco Álvarez, académico de Química y Farmacia de la Universidad Andrés Bello (UNAB), quien señaló que la forma en que se administran los medicamentos es tan importante como respetar la dosis indicada.

"Los medicamentos están diseñados para absorberse bajo determinadas condiciones en el estómago y el intestino. Algunas bebidas modifican ese proceso al cambiar el pH, unirse químicamente al fármaco o alterar las enzimas que participan en su metabolismo", explicó el especialista.

Las bebidas que más interfieren con los medicamentos

Entre el consumo más conocido se encuentran los lácteos, cuyo contenido de calcio puede disminuir la absorción de algunos antibióticos, como las tetraciclinas y el ciprofloxacino, además de medicamentos utilizados para tratar la osteoporosis, como el alendronato.

Otro caso ampliamente estudiado es el del jugo de pomelo (toronja), el cual es capaz de aumentar la concentración de diversos medicamentos al bloquear una enzima intestinal responsable de metabolizarlos, lo que puede ocurrir con algunas estatinas, antihipertensivos, inmunosupresores y determinados tratamientos para trastornos de salud mental.

El café y las bebidas energéticas, en tanto, pueden potenciar efectos estimulantes, favorecer palpitaciones o ansiedad y disminuir la absorción de algunos medicamentos, como la levotiroxina, utilizada para tratar enfermedades de la tiroides.

Respecto del alcohol, el académico advierte que se trata de una de las combinaciones más riesgosas, ya que puede potenciar la somnolencia causada por sedantes y algunos analgésicos, aumentar el riesgo de daño hepático y modificar la respuesta de distintos tratamientos médicos.

Recomendaciones del especialista

Según los dichos del experto, el agua continúa siendo la opción más segura para administrar la mayoría de los medicamentos, ya que no interfiere en su absorción y facilita que lleguen correctamente al estómago.

Sin embargo, Álvarez recuerda que algunos tratamientos deben tomarse con alimentos para reducir molestias digestivas, mientras que otros requieren administrarse estrictamente en ayunas.

"Siempre es importante leer las instrucciones del medicamento o consultar al químico farmacéutico cuando existan dudas. Un pequeño error en la forma de administración puede hacer que un tratamiento no funcione como se espera", afirmó Álvarez.

Por lo que, finalmente, el académico de la UNAB recomienda preferir siempre un vaso de agua para tomar medicamentos, evitar mezclarlos con los bebestibles antes mencionados sin confirmar previamente que sea seguro, respetar las indicaciones sobre si deben administrarse con alimentos o en ayunas y no triturar, partir o abrir cápsulas sin indicación profesional.