Las Fiestas Patrias son una instancia para compartir y disfrutar en familia, y las mascotas también suelen ser parte de estas celebraciones. Sin embargo, los cambios en la rutina, la presencia de alimentos distintos a los habituales y una mayor cantidad de personas en casa pueden aumentar el riesgo de problemas de salud.
Una de las principales recomendaciones es mantener la alimentación habitual de las mascotas, evitando compartir con ellas las preparaciones típicas.
“Lo ideal es que las mascotas continúen con su alimentación de siempre, un alimento comercial o una comida casera formulada por un nutricionista veterinario, para que se mantenga el balance adecuado de la dieta. Si queremos premiarlas, podemos darles snacks especialmente diseñados para perros y gatos”, explica Diego Pincheira, médico veterinario y gerente técnico de Zoetis Chile.
Choripanes, longanizas y empanadas: qué alimentos evitar
Durante las celebraciones dieciocheras, uno de los principales riesgos está en los alimentos que pueden quedar al alcance de las mascotas. Productos con alto contenido de grasa, como choripanes, longanizas y otros embutidos, pueden provocar problemas gastrointestinales y, en casos graves, pancreatitis, una enfermedad que puede comprometer seriamente la salud e incluso tener consecuencias fatales.
Los huesos también deben mantenerse fuera del alcance porque “pueden generar obstrucciones y también provocar cortes o perforaciones en el tracto gastrointestinal, poniendo en riesgo la vida del animal”, advierte Pincheira.
En el caso de las empanadas, además, hay ingredientes que requieren especial atención. La cebolla es tóxica para perros y gatos y puede provocar anemia, mientras que las pasas pueden generar daño a nivel renal. A esto se suma el riesgo asociado a entregar grandes cantidades de carne, restos de asados u otras sobras, que pueden producir las denominadas transgresiones alimentarias.
Por eso, la recomendación es evitar que las mascotas reciban directamente comida de la mesa y mantener los alimentos fuera de su alcance, especialmente durante los momentos de mayor actividad en el hogar.
¿Qué hacer si mi mascota come algo que no debía y cuándo llevarla al veterinario?
Si un perro o gato consume un alimento potencialmente tóxico o que no forma parte de su dieta habitual, la recomendación es consultar oportunamente a un médico veterinario y no esperar a que aparezcan síntomas. Lo mismo aplica frente a cualquier signo o síntoma fuera de lo normal o un cambio en el estado habitual de la mascota. “En esos casos, es recomendable acudir o consultar a un médico veterinario”, enfatiza Pincheira.

