El caso de una bebé abandonada en 1994 emocionó a todo un país y hoy su historia se revivió gracias a las redes sociales.
Su protagonista, Paz Álvarez Silva, compartió una serie de publicaciones donde dio a conocer su presente y recordó el hecho donde fue protagonista cuando tenía solo horas de vida.
Su historia partió cuando fue abandonada en una calle de Santiago junto a una carta escrita por su madre biológica y solo mil pesos en efectivo.
Hoy luego de más de 30 años, señaló que ha construido una vida plena gracias a la familia que se encargó de ella.
Su presente
En sus redes sociales, Paz relató que actualmente ejerce como abogada y trabaja en un Programa de Reparación de Maltrato y Abuso, una labor que, según ella misma reconoce, tiene una profunda conexión con su propia historia.
"Gracias a Dios, al universo y a todo lo que se pueda creer me recibió una familia excepcional (...) No hay coincidencias, todo tiene un porqué en esta vida", expresó.
Junto a ello, compartió una fotografía junto a sus seres queridos, acompañada de un mensaje en el que destacó el apoyo incondicional que ha recibido a lo largo de su vida. La profesional también se refirió a la mujer que la dio a luz, asegurando que comprende la difícil decisión que tomó.
"Agradezco a mi mamá biológica por semejante acto de humildad y reconocer que iba a estar mejor con otra familia", señaló.
Pese a ello, confesó que ha intentado reconstruir parte de su historia familiar. Para ello inició una búsqueda legal de sus orígenes, aunque hasta ahora no ha logrado encontrar pistas sobre el paradero de su madre: "No hay rastros de ella. Al parecer, después del parto, que fue en la casa, quedó en situación de calle".
La carta junto a la bebé
La historia de Paz se conoció públicamente en 1994, cuando fue hallada frente a una vivienda en la comuna de Santiago. De acuerdo con un recorte de Las Últimas Noticias de la época, la recién nacida estaba sobre un cojín blanco y junto a ella había una bolsa con algunos artículos básicos para su cuidado, además de una carta y $1.000.
"Por favor. Ayúdenme. Estoy sola. No tengo a quien acudir. Mi guagüita fue producto de una violación y mis papás no la aceptan ni a ella ni a mí por eso", comenzaba la carta.
Asimismo, agregó: "Por favor, entréguela en un hogar para que me la cuide alguien que la quiera, ya que no tengo los medios para darle lo que se merece y necesita. Por favor no la deje sola. Le dejo lo único que tengo de dinero".

