La superestrella latina Bad Bunny sorprendió a sus seguidores al borrar todas las publicaciones de su perfil de Instagram, desatando de inmediato especulaciones. El artista puertorriqueño, que suma más de 53 millones de seguidores en la plataforma, había ofrecido apenas un día antes –el domingo (08.02.2026)– un espectacular show durante el medio tiempo del Super Bowl en el estadio de Santa Clara, California.
Instagram vacío tras el Super Bowl
Sin embargo, al día siguiente, su cuenta amaneció completamente vacía, sin ninguna explicación pública. En TikTok y X aún permanecían visibles algunas publicaciones, aunque ninguna reciente. No es la primera vez que Bad Bunny, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, desaparece temporalmente de Instagram.

Además de borrar su historial de publicaciones, el cantante eliminó su foto de perfil y dejó de seguir a todas las cuentas. En su biografía solo permaneció un enlace a su álbum DeBÍ TiRAR MáS FOToS, lo que alimentó las especulaciones entre sus seguidores –según reportan diversos medios– sobre un posible anuncio o el inicio de una nueva etapa artística. Otros interpretaron el gesto como una reacción a la polémica surgida tras su presentación.
No sería un movimiento inédito. A comienzos de 2023, el artista ya había puesto su cuenta en privado después de anunciar un descanso de la vida pública. Solo regresó semanas antes de su actuación en el festival Coachella, en abril de ese año, con nuevas noticias y proyectos bajo el brazo.

Tres Grammy y récord en Spotify
El músico, nacido en Puerto Rico –territorio estadounidense en el Caribe–, atraviesa uno de los momentos más altos de su carrera. A comienzos de febrero se llevó tres premios Grammy, incluido el de Álbum del Año por DeBÍ TiRAR MáS FOToS, consolidando su posición como uno de los artistas más influyentes del momento.
Poco antes, de acuerdo con dpa, había sido reconocido como el artista más escuchado del mundo en Spotify, aunque actualmente, según la propia plataforma, ocupa el octavo lugar en el ranking global. Su elección como figura central del tradicional espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, no obstante, no estuvo exenta de polémica. Parte del debate giró en torno a su postura crítica frente a la política migratoria estadounidense y las deportaciones, una posición que el artista, de 31 años, ha defendido abiertamente.

Show en español con mensaje político
En el espectáculo, que interpretó casi por completo en español, Bad Bunny transformó el campo de juego en un vibrante mosaico de escenas cotidianas puertorriqueñas, con un despliegue de bailarines, actores y músicos que recrearon ambientes festivos y urbanos de la isla.
La presentación incluyó además la aparición de invitados como Lady Gaga, Ricky Martin, Cardi B y Pedro Pascal, mientras banderas de distintos países americanos acompañaban un mensaje de unidad dirigido tanto al público latino como al estadounidense. Uno de los momentos más comentados llegó cuando, en pleno espectáculo, se celebró una boda real sobre el escenario, una escena que rápidamente se volvió viral.
Aunque el espectáculo evitó en gran medida referencias políticas directas, sí incluyó mensajes sobre comunidad y pertenencia de la población latina en Estados Unidos. El presidente estadounidense Donald Trump calificó el show como "uno de los peores" espectáculos de medio tiempo que ha visto.
El mandatario fue aún más duro en sus críticas, al tachar la actuación de "absolutamente terrible" y afirmar que "nadie entiende una palabra" de lo que canta el artista, comentarios que alimentaron todavía más la controversia en redes sociales tras el evento.