Ariana Grande inició acciones legales contra dos hackers aún no identificados, a quienes acusa de haber accedido de manera ilegal a cuentas pertenecientes a productores y fotógrafos con los que trabaja para robar material inédito y contenido privado.
De acuerdo con los documentos judiciales, los responsables habrían sustraído maquetas musicales, grabaciones de estudio y fotografías personales de la artista, parte de las cuales posteriormente fueron difundidas sin autorización.
Entre el material filtrado figuran más de 45 canciones inéditas, las que comenzaron a circular en plataformas como TikTok. Además, la demanda sostiene que parte del contenido robado fue comercializado en la dark web.
Con esta acción judicial, la cantante busca identificar a los responsables de la filtración, detener la distribución ilegal de su trabajo creativo y resguardar tanto su privacidad como la de las personas que colaboran con ella.
La demanda también pretende sentar un precedente frente al acceso no autorizado a material artístico, en medio de un creciente número de casos de filtraciones que han afectado a músicos y otros creadores de contenido en la industria del entretenimiento.

