Click acá para ir directamente al contenido

"Al final lo vi por la tele": El gran arrepentimiento de Simón Oliveros por el rescate de los 33 mineros

El periodista de Buenos Días a Todos confesó que aún lamenta la decisión que tomó en agosto de 2010, justo en medio de la cobertura de uno de los acontecimientos más impactantes de la historia reciente de Chile.

TVN.cl

Domingo 21 de junio de 2026

“Al final lo vi por la tele. Me dolió”.

Así resumió Simón Oliveros uno de los mayores arrepentimientos de su carrera periodística: no haber estado presente en la mina San José el día en que se confirmó que los 33 trabajadores atrapados seguían con vida.

El periodista de Buenos Días a Todos recordó este episodio en conversación con Rafael Venegas para el podcast ¿Quién SerIA?, donde confesó que aún lamenta la decisión que tomó en agosto de 2010, justo en medio de la cobertura de uno de los acontecimientos más impactantes de la historia reciente de Chile.

Oliveros explicó que pasó los primeros 17 días en la mina San José, en la Región de Atacama, cubriendo la emergencia iniciada el 5 de agosto de ese año, cuando 33 mineros quedaron atrapados a más de 700 metros de profundidad.

Sin embargo, al no existir señales de vida y tras semanas de intensa espera, decidió regresar a Santiago.

“Estaba cansado porque venía de la gira presidencial y pensaba que no había ninguna posibilidad de que pasara algo”, recordó entre risas.

Los editores habían ofrecido hacer relevos, pero también permitieron que quienes quisieran permanecer en el lugar lo hicieran.

Oliveros optó por volver a casa, una decisión que, según contó, tomó influenciado por su familia.

“Bueno, por macabeo, porque mi señora me dijo ‘vente’ y yo me fui”, comentó con humor.

Sin embargo, apenas un día después ocurrió el momento que cambió la historia.

Mientras almorzaba y veía televisión, apareció la imagen del histórico mensaje: “Estamos bien en el refugio los 33”.

“Prenden la tele y aparece el papelito de que estaban con vida. Me quería matar”, confesó.

El periodista reconoció que la frustración fue enorme.

“Estuve 17 días caminando en la pampa, inventando notas, entrevistando gente. No había nada que mostrar. Incluso me metí a una mina para entender cómo era. Y al final lo vi por la tele. Me dolió”, relató.

Aun así, aclaró que la emoción por la noticia fue más fuerte que cualquier otra sensación.

“Fue maravilloso saber que estaban vivos, pero verlo por televisión me hizo preguntarme por qué me vine”, señaló.