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ADN de momias chilenas prueba que la viruela llegó de Europa

Pruebas genéticas de dos momias halladas en Chile ofrecen la prueba más sólida de que la viruela llegó a América con la colonización europea. La viruela mató a millones de personas hasta que se creó una vacuna.

TVN.cl

Deutsche Welle

Viernes 31 de julio de 2026

El ADN recuperado de antiguas momias en Chile ha aportado la evidencia más firme hasta la fecha de que la colonización europea introdujo la viruela en el continente americano.

El hallazgo, publicado este jueves (30.07.2026) en la revista Science, ofrece el vínculo genético más sólido entre el virus tal como existía en Europa y las cepas que devastaron a las poblaciones nativas americanas.

"Nadie pondría en duda que la viruela llegó a este hemisferio con la colonización, pero esto lo demuestra", sentencia Patricia Foster, bióloga de la Universidad de Indiana, que no participó en la investigación.

Una de las enfermedades más mortíferas de la historia

Antes de su erradicación en 1980, la viruela mató a cerca de un tercio de las personas infectadas y dejó a la mayoría de los supervivientes con cicatrices profundas y, en ocasiones, desfigurantes.

"La viruela fue una de las enfermedades infecciosas más devastadoras de la historia de la humanidad", afirma el coautor Shigeki Nakagome, genetista del Trinity College de Dublín.

Afectó a la humanidad "durante al menos entre 1.500 y 2.000 años —tal vez incluso más— antes de que fuera erradicada mediante una campaña mundial de vacunación en 1980. Antes de eso, provocó repetidas epidemias en todo el mundo y se estima que causó la muerte de cientos de millones de personas", añade.

Los brotes azotaron Asia y Europa antes de propagarse a América, donde escritos coloniales e informes de misioneros documentaron cómo el virus devastó a poblaciones que nunca habían estado expuestas a él.

Momias incas encontradas al norte de Chile

El equipo examinó 13 muestras óseas de momias incas recolectadas en un yacimiento arqueológico en Caleta Camarones, al norte de Chile.

"Los cuerpos se momificaron de forma natural y fueron enterrados en fardos, envueltos en mantas de lana de camélido y acompañados de diversos ajuares funerarios", explica la coautora Constanza de la Fuente, antropóloga biológica de la Universidad de Chile especializada en ADN antiguo.

Los investigadores hallaron evidencias de dos infecciones de viruela en el ADN extraído de fragmentos de huesos de la pierna de un hombre y una mujer adultos, ambos de entre 18 y 35 años.

La datación de los restos indica que probablemente murieron entre 1492 y 1631, y es muy probable que la enfermedad fuera la causa directa de su muerte.

La huella genética que señala a Europa

Al comparar los genes de esta variante de la viruela con otras cepas conocidas, los científicos lograron ubicarla con precisión entre las cepas europeas medievales y las versiones posteriores del virus.

Esa evidencia molecular sugiere que las cepas que infectaron a las poblaciones americanas evolucionaron primero en Europa. El análisis también permitió rastrear cómo el virus fue mutando a lo largo del tiempo para volverse más letal.

¿Cómo llegó el virus tan al sur?

Aún no está claro qué población europea en concreto trajo la viruela a América desde el Viejo Mundo. Los colonos europeos llegaron en distintas oleadas tras las exploraciones de Cristóbal Colón en el Caribe en 1492 y de Américo Vespucio a lo largo de la costa sudamericana años después.

"El primer brote de viruela documentado en América tuvo lugar en la isla de La Española —compartida en la actualidad por Haití y Rep. Dominicana— en 1518, mientras los españoles la colonizaban", afirma el genetista y autor principal Bruno Romero.

Las momias chilenas fueron encontradas en una zona sin registros previos de la enfermedad, lo que abre nuevas interrogantes sobre cómo el virus llegó tan al sur del continente. Es posible que se haya extendido a través de las redes comerciales indígenas.

Lo que el ADN antiguo puede revelar

Para Romero, los hallazgos muestran cómo "la colonización, los cambios demográficos o la vacunación moldearon la evolución de una de las enfermedades infecciosas más devastadoras de la humanidad".

Asimismo, el trabajo demuestra "cómo el ADN antiguo puede desvelar aspectos de la historia de las enfermedades que no se aprecian únicamente en los registros, lo que abre nuevas oportunidades para estudiar epidemias pasadas y su impacto en las poblaciones humanas a nivel mundial", añade.

De la Fuente plantea que los resultados reflejan lo devastadora que fue la enfermedad en toda América, arrasando poblaciones enteras y dejándolas vulnerables a la conquista europea.

"No fue solo un fenómeno cultural o demográfico. Está literalmente escrito en una evidencia biológica que hoy todavía podemos recuperar y leer", concluye.

JU (efe, rtre, ap)

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