La avivada de Colo Colo en su agónica victoria por 2-0 sobre Everton le trajo consecuencias al Cacique, luego de que el Tribunal de Disciplina le aplicara una multa considerable.
Todo surgió a raíz del informe del árbitro Juan Lara, quien acusó que tras la apertura de la cuenta por parte de Yastin Cuevas en los descuentos, los pasabalones escondieron las pelotas ubicadas en el sector norte del estadio Monumental.
Este comportamiento va en contra del artículo 39 de la Liga de Primera, el cual establece que los pasabalones que no respeten las instrucciones de los colegiados y sean apuntados por estos, no podrán estar presente para el siguiente partido de su equipo como local.
Ante esto, el Tribunal expresó que "aún cuando la conducta constatada por el árbitro no hubiere alterado sustancialmente el normal desarrollo del encuentro, resulta altamente dañoso la deficiente actuación de éstos, razón por la cual es responsabilidad de los clubes locales prevenir tales inconductas".
Por lo mismo, el cuadro popular fue castigado a pagar un monto de 10 UF (casi $400.000).