No fue el regreso esperado para Christian Garin (89°). En su debut en el ATP 500 de Río de Janeiro, la segunda raqueta nacional se despidió en la primera ronda tras caer ante el argentino Thiago Tirante (92°) por parciales de 7-5 y 6-3, en una hora y 53 minutos de juego.
El encuentro marcaba la vuelta del chileno a la competencia oficial después de tres semanas de inactividad, luego de la partida de su padre el pasado 23 de enero. Pese al apoyo recibido por el equipo de Copa Davis y su preparación en Brasil, la falta de ritmo competitivo le pasó la cuenta en los momentos clave.
El primer set comenzó cuesta arriba para el chileno, quien sufrió un quiebre tempranero en el segundo juego. Sin embargo, Garin mostró señales de recuperación y logró emparejar las acciones en el noveno game. Finalmente, una serie de errores no forzados y una doble falta en el duodécimo juego le entregaron el punto al trasandino.
En el segundo set, la frustración se hizo evidente. El nacional volvió a ceder su servicio al inicio y, aunque logró recuperar el quiebre para ponerse 2-3, no pudo sostener la regularidad. Tirante aprovechó las vacilaciones de Garin para volver a romper su servicio y cerrar el partido con solidez.
Tras esta amarga despedida en tierras brasileñas, el tenista nacional enfocará sus energías en el Chile Open. En el torneo que se disputará la próxima semana en San Carlos de Apoquindo, Garin buscará reencontrarse con su mejor tenis ante el público local y dejar atrás un inicio de año sumamente complejo en lo personal y profesional.