Las altas temperaturas en todo el país hacen evidente la necesidad de contar con alternativas para mantener un ambiente fresco dentro de los hogares.
Ante esto, el uso de ventiladores y aire acondicionado asoman como las principales soluciones adoptadas por los chilenos en está época de verano.
Pese a eso, una gran mayoría desconoce las diferencias entre ambos electrodomésticos, variando tanto en el precio en el mercado como en su consumo energético.
Conoce las principales diferencias entre el aire acondicionado y el ventilador
Según el académico del Departamento de Ingeniería de la Universidad de La Serena, Luis Silva, "El propósito de estos aparatos es similar, ya que lo que se busca es el confort térmico y humano". Señalando que el cuerpo humano se siente cómodo con temperaturas entre 18 y 22 grados Celsius, entonces cuando se diseñan estos sistemas de acondicionamiento, se apuntan a estos rangos, buscando condiciones óptimas para el humano.
El ingeniero explicó las principales diferencias tanto estructurales como de funcionamiento de ambos electrodomésticos.
El ventilador se compone de hélices que se encargan de mover el aire dentro de un espacio cerrado, no de aumentar o disminuir la temperatura del ambiente. Pese a esta definición, indicó que "Cuando uno está frente a este aparato, se siente más fresco porque las moléculas de aire van removiendo el calor de la piel hacia afuera. Mientras más rápido ocurre este intercambio, más rápido se va el calor del cuerpo, disminuyendo la sensación térmica”, señaló Silva.
Todo lo contrario a la función del aire acondicionado, que está diseñado para buscar disminuir y aumentar la temperatura ambiente de un espacio. Este está compuesto por un sistema de mayor complejidad con un principio termodinámico, conocido como ciclo de refrigeración. Estás principales diferencias estructurales, también influyen en el gasto energético y afecta directamente el bolsillo de los usuarios.
Según detalla el académico, los ventiladores tienen un consumo energético entre 10 a 100 Watts (W), dependiendo el tamaño del mismo, los aires acondicionado gastan más de 800W.
“Por ejemplo, en un caso hipotético exigente, si un ventilador doméstico de 100 W funciona durante 10 horas, el consumo alcanzaría 1 kWh, equivalente a cerca de $150 pesos en la cuenta eléctrica. En un uso mensual habitual, el gasto fluctuaría entre los $1.000 y $2.000 pesos. En cambio, un aire acondicionado puede consumir de 10 a 20 veces más energía, debido principalmente al funcionamiento de su compresor. Así, el consumo mensual superaría los $10.000 pesos”, explicó el académico.
Silva, aprovechó de dar recomendaciones en cuanto al uso de los electrodomésticos, donde recomienda el la utilización estratégica de ambos, dándole prioridad en espacios con ventanas y puertas cerradas para evitar filtraciones de aire y así reducir la entrada de calor exterior. “No se debe exigir el aparato a temperaturas extremas y lo ideal sería optar por rangos de 21 a 22 grados, suficientes para generar confort sin elevar innecesariamente el consumo energético", explicó el académico.
Además, “se pueden priorizar otras medidas de bajo consumo, como el enfriamiento evaporativo, que puede mejorar la sensación térmica en ambientes secos, y el uso de soluciones pasivas, entre ellas la ventilación cruzada y el bloqueo de la radiación solar directa mediante cortinas o sombras exteriores”, añadió.
Conocer estas diferencias funcionales y de consumo energetico entre ambos electrodmoesticos, puede influir en la decisión de escoger el mejor para los hogares.