La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica que afecta al sistema nervioso central y cuyos primeros síntomas, en muchos casos, pueden pasar desapercibidos o desaparecer con el paso de los días.
Sin embargo, especialistas advierten que estas manifestaciones nunca deben normalizarse, ya que un diagnóstico oportuno puede ser clave para el tratamiento.
La neuróloga del Hospital El Carmen, Paola Toledo, abordó las principales características de esta patología, que afecta con mayor frecuencia a mujeres entre los 20 a los 40 años, y explicó cuáles son las señales que deberían motivar una consulta médica.
Según la especialista, la esclerosis múltiple es una enfermedad "compleja y multifactorial", definida como una patología autoinmune, inflamatoria, progresiva y degenerativa.
Esto significa que el propio sistema inmunológico ataca estructuras del sistema nervioso central, provocando inflamación y alteraciones neurológicas.
Síntomas que no deben pasarse por alto
La doctora Toledo explicó que una de las principales dificultades para identificar la enfermedad es que los síntomas pueden aparecer de forma repentina y luego desaparecer, lo que lleva a muchas personas a restarles importancia.
"Si yo pudiera dejar un mensaje hoy para las personas, es ser desconfiado", señaló la especialista.
En ese sentido, indicó que perder la visión de un ojo, comenzar a ver borroso o notar dificultades para distinguir los colores no corresponde a una situación normal, incluso si la molestia desaparece después de algunos días.
Lo mismo ocurre con episodios de adormecimiento en un brazo o una pierna.
"No es normal, y aunque se quite la molestia, algo pasó en el cuerpo", advirtió.
La neuritis óptica, el síntoma más frecuente
Entre las manifestaciones iniciales de la enfermedad, la neuróloga destacó la neuritis óptica como la más habitual.
Según explicó, esta inflamación del nervio óptico suele afectar un solo ojo y provoca disminución de la visión, visión borrosa y dificultades para percibir correctamente los colores.
"Cuando uno ve las estadísticas, lejos el más frecuente es la neuritis óptica. Si en un momento empiezo a ver mal en un ojo, generalmente es uno, y los colores no los veo tan bien, hay que preocuparse", indicó.
La especialista agregó que, sin tratamiento, este episodio puede prolongarse durante días, semanas o incluso meses.
Una enfermedad con múltiples manifestaciones
Debido a que la esclerosis múltiple compromete el sistema nervioso central, sus síntomas pueden ser muy variados.
"Siempre se dice que la esclerosis múltiple tiene tantos síntomas como funciones tiene el sistema nervioso central", explicó Toledo.
La neuróloga añadió que el proceso inflamatorio suele desarrollarse de manera gradual, aumentando hasta producir una crisis y luego disminuir, lo que explica por qué algunos síntomas pueden desaparecer temporalmente antes de reaparecer o dar paso a nuevas manifestaciones.
Por ello, insistió en la importancia de consultar oportunamente frente a cualquier alteración neurológica inesperada, aunque esta parezca pasajera.

