Un control fronterizo en San Ysidro, California, terminó con un insólito hallazgo: agentes estadounidenses encontraron 69 animales vivos escondidos en un compartimento oculto de un Volkswagen, entre ellos víboras venenosas, caimanes y un cocodrilo bebé.
Según consigna New York Post, el vehículo era conducido por Georgina Bribiesca Chavez, de 66 años, quien fue detenida el 10 de agosto cuando intentaba ingresar a Estados Unidos desde Tijuana. Ante los agentes de la CBP, aseguró que no tenía nada que declarar, pero una revisión de sus antecedentes reveló una orden de arresto pendiente vinculada a una investigación federal.
La inspección posterior del automóvil permitió encontrar varias fundas de almohada cerradas con nudos y cinta adhesiva. Al detectar que uno de los bultos se movía, los funcionarios trasladaron los animales al Zoológico de San Diego, donde identificaron 60 lagartijas abronia, cuatro víboras venenosas, tres caimanes, un cocodrilo bebé y una serpiente índigo.
Foto: United States Department of Justice
Los fiscales sostienen que los ejemplares permanecieron cerca de 24 horas dentro del vehículo bajo el calor de agosto. Los tres caimanes murieron antes de recibir atención, mientras que el resto permanecía bajo cuidado del zoológico.
El procedimiento forma parte de una investigación encubierta de 18 meses sobre una presunta red dedicada al comercio ilegal de especies exóticas entre México y Estados Unidos. Otro de los señalados es Salvador Pelayo, de 28 años, quien también fue detenido y se declaró inocente.
Chavez y Pelayo enfrentan cargos federales bajo la Lacey Act, legislación estadounidense que sanciona el comercio ilegal de fauna silvestre. La acusada quedó detenida sin derecho a fianza y ambos podrían enfrentar hasta cinco años de prisión y multas de hasta 250 mil dólares.

