La histórica lectura de cargos contra Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en el tribunal del Distrito Sur de Nueva York, contó con la presencia exclusiva del periodista y abogado chileno Cristián Farías. En el relato para 24 Horas, él destacó el fuerte contraste entre el poder que ostentaba Maduro en Venezuela y el trato recibido en la corte estadounidense.
“Se lo trataba como una persona común y corriente”, expuso Farías, subrayando que las estrictas medidas de seguridad y el protocolo judicial no contemplaron honores ni consideraciones especiales para el exlíder chavista.
Nicolás Maduro se autodenomina “prisionero de guerra”.
Según el testimonio del abogado chileno, el instante de mayor tensión ocurrió cuando Maduro intentó desconocer el procedimiento judicial y explayarse en una proclama política frente al juez Alvin Hellerstein.
Al ser consultado por la pregunta de rigor: “¿Es usted Nicolás Maduro Moros?”, el imputado se puso de pie y comenzó a hablar más de la cuenta antes de ser interrumpido por la autoridad judicial.
“Soy Nicolás Maduro Moros, soy el presidente de la República bolivariana de Venezuela, fui secuestrado el 3 de enero en mi hogar, me considero prisionero de guerra y fui secuestrado ilegalmente”, alcanzó a declarar Maduro en la sala.
Más allá de sus palabras de resistencia, Farías observó un deterioro en la postura y el ánimo de la pareja presidencial. “Se veía abatido y su esposa también”, señaló el periodista al describir el lenguaje corporal de Maduro y Flores durante la lectura de los graves cargos que enfrentan, entre ellos narcoterrorismo y conspiración.