Tras una reunión de emergencia con el Presidente Gabriel Boric, el alcalde de Tomé, Ítalo Cáceres, entregó un desgarrador informe sobre el avance de los incendios forestales en su comuna. La autoridad confirmó que el impacto del fuego ha sido catastrófico, ensañándose particularmente con una de las localidades más emblemáticas de la zona.
“Esta tarde el sector de Punta de Parra fue devastado por este tremendo siniestro; cerca del 80% de la comunidad quedó en cenizas”, relató el jefe comunal, evidenciando la magnitud de la tragedia que golpea a la Región del Biobío.
Aunque los equipos municipales aún trabajan en el levantamiento de datos precisos, las estimaciones preliminares son alarmantes. Cáceres informó que se proyectan cerca de 300 familias afectadas por la destrucción de sus hogares, quienes hoy enfrentan la pérdida total de sus bienes.
“Tomé no tiene electricidad y necesitamos el apoyo de generadores; no tenemos acceso a internet”, cerró la autoridad.
Albergues y prioridades
En medio del pesar por las víctimas fatales registradas en la zona, el foco de la administración municipal se divide entre el combate activo de las llamas y la asistencia humanitaria.
Actualmente, Tomé mantiene dos albergues habilitados para recibir a los damnificados, mientras se espera que el apoyo logístico del Gobierno central acelere la llegada de suministros básicos y generadores eléctricos para enfrentar la emergencia.