Amanda tiene seis años y fue diagnosticada con un neuroblastoma en etapa cuatro, un cáncer infantil de alta agresividad. Su familia, oriunda de Chillán, inició una colecta para reunir mil millones de pesos y acceder a un tratamiento que podría mejorar su pronóstico. Hoy, su historia busca visibilizar una carrera contra el tiempo.
Amanda es descrita por su entorno como una niña alegre, soñadora y llena de energía. En su colegio, sus compañeros y tías la eligieron como alumna integral, un reconocimiento que refleja no solo su desempeño, sino también su carácter y la cercanía que genera con quienes la rodean.
El proceso que enfrentó la familia cuando la niña empezó a sentir dolores persistentes en los huesos, lo que llevó a sus padres a acudir a un equipo médico en Chillán. Tras una serie de exámenes, los especialistas detectaron una masa en la zona de los riñones, confirmándose posteriormente el diagnóstico de neuroblastoma, un tipo de cáncer infantil poco frecuente.

En el caso de Amanda, el cáncer se encuentra en etapa cuatro, el nivel más avanzado. El neuroblastoma se origina en las células del sistema nervioso simpático y, cuando se encuentra en una fase avanzada, puede extenderse a distintas partes del cuerpo, como órganos, huesos o médula ósea, lo que complica su tratamiento y requiere terapias altamente especializadas.
Durante los primeros meses, Amanda recibió tratamiento cubierto por el Plan GES, logrando reducir gran parte de la enfermedad y extirpar una masa tumoral. Sin embargo, persiste un compromiso en la médula ósea, lo que obligó a sus padres, Lidia y Luis Felipe, a buscar nuevas alternativas terapéuticas fuera del país. Actualmente, la opción médica que podría ofrecer una mejor respuesta para la niña se encuentra en España.
Ante este escenario, su familia inició una campaña solidaria para reunir aproximadamente 1000 millones de pesos, monto necesario para acceder al tratamiento. Si bien no existe un plazo exacto para reunir los recursos, la urgencia es alta, ya que se trata de una enfermedad que avanza con el tiempo.
Como parte de esta cruzada, Lidia, la madre de Amanda, realizó una caminata desde Chillán hasta el Palacio de la Moneda, con el objetivo de visibilizar el caso y recolectar apoyo económico. La acción se transformó en un símbolo del esfuerzo y la determinación de la familia por abrir nuevas oportunidades de tratamiento para su hija.
Desde el entorno familiar han mantenido un profundo agradecimiento por el respaldo recibido, destacando que cada aporte, sin importar su monto, ha sido significativo. Actualmente, han recaudado un aproximado de 350 millones de pesos, manteniéndose aún alejados del objetivo. El proceso, señalan, ha estado marcado por el aprendizaje de la resiliencia y por el cariño expresado por parte de la comunidad, tanto a nivel local como nacional.
Pese al complejo escenario médico, Amanda mantiene una rutina activa, juega a diario y comparte con su familia, convirtiéndose en una fuente constante de fortaleza para quienes la acompañan en esta lucha.
La familia de Amanda hace un llamado a que quienes deseen colaborar con la campaña visiten sus redes sociales @unidosporamanda, donde se encuentran publicados los datos de transferencia, las distintas formas de apoyo y las actividades que realizan en beneficio de Amanda.
Cada aporte y cada gesto de difusión contribuyen a acercarla al tratamiento que necesita.