El geógrafo y académico Marcelo Lagos abordó el escenario sísmico de Latinoamérica y, particularmente, las zonas de Chile que podrían experimentar nuevos movimientos de gran magnitud.
En conversación con Pedro Carcuro en Radio Duna, el especialista explicó que la ocurrencia de terremotos en distintos puntos de la región permite analizar el comportamiento de las placas tectónicas, aunque aclaró que estos fenómenos no permiten anticipar cuándo ocurrirá un próximo gran sismo.
Las zonas de Chile que preocupan a Marcelo Lagos
Lagos apuntó inicialmente hacia el extremo norte del país. Según explicó, existe especial atención desde Pisagua hacia el norte, en dirección a la frontera con Perú, debido a que "no han tenido terremotos importantes hace mucho tiempo".
El académico también mencionó el tramo comprendido entre Punta Patache, en Tarapacá, y Tocopilla, en la Región de Antofagasta, zona que "tampoco ha tenido un terremoto importante hace mucho tiempo, y eso implica energía acumulada".
En la zona central, el geógrafo situó otro posible escenario entre Los Vilos, en la Región de Coquimbo, y Pichilemu, en O’Higgins.
¿Qué ocurre en el sur de Chile?
Más hacia el sur, Lagos también hizo referencia a la zona costera del Biobío, aunque estableció una diferencia respecto del escenario que precedió al terremoto del 27 de febrero de 2010.
El experto sostuvo que, tras el megaterremoto de 2010, se liberó una cantidad importante de energía, por lo que consideró poco probable que la zona vuelva a experimentar próximamente un evento de características similares.
Sin embargo, puso el foco en el sector ubicado al sur de Tirúa y el golfo de Arauco. Según explicó, han transcurrido más de seis décadas desde el gran terremoto de 1960, por lo que no se puede descartar completamente la posibilidad de un nuevo evento de gran magnitud en esa zona.
Lagos enfatizó que un eventual terremoto en este sector no necesariamente tendría las dimensiones del ocurrido en 1960, pero sí podría alcanzar una magnitud cercana a 8.

