El tiempo comenzará a cambiar en la zona central durante los próximos días y Santiago podría volver a recibir precipitaciones, aunque el escenario apunta a lluvias débiles y ocasionales.
La modificación de las condiciones atmosféricas se haría más notoria desde el miércoles 9 de septiembre, con el avance de una vaguada en altura que favorecerá un ambiente más fresco, húmedo e inestable.
En la capital, los chubascos tendrían una presencia principalmente en sectores precordilleranos, mientras que algunos valles de las regiones de Valparaíso, Metropolitana y O’Higgins podrían recibir precipitaciones de manera marginal.
De acuerdo con Meteored, los montos serían reducidos. En las zonas donde efectivamente se registren lluvias durante el miércoles, los acumulados podrían bordear 1 milímetro, mientras que el total del episodio en Santiago podría alcanzar cerca de 6 milímetros.
¿Cuándo lloverá y cuánto podría caer en Santiago?
La inestabilidad ganaría fuerza durante el jueves 10 de septiembre, debido a una baja en superficie asociada a la vaguada. A esto se suma la posibilidad de que el sistema evolucione hacia un núcleo frío en altura, elemento que introduce cierta incertidumbre respecto de dónde y con qué intensidad se concentrarán las precipitaciones.
El sistema comenzaría su avance durante la tarde del jueves, cuando las lluvias lleguen a los valles del Biobío para posteriormente desplazarse hacia Ñuble y Maule.
Ya durante la madrugada del viernes 11, el frente podría continuar su desplazamiento hacia el norte y alcanzar algunos sectores de O’Higgins y Valparaíso.

Los mayores montos, eso sí, se concentrarían bastante más al sur. En sectores precordilleranos entre Biobío y Maule podrían acumularse entre 20 y 30 milímetros hasta el viernes, mientras Santiago tendría un escenario considerablemente más acotado, con hasta 6 milímetros.
Después del paso del sistema, el panorama volvería a estabilizarse durante el fin de semana. Se espera un ambiente más seco y con menor nubosidad, aunque el ingreso de aire frío provocaría un nuevo descenso de las temperaturas mínimas, especialmente en los valles interiores.

