La pista de que el fuego que arrasó en Año Nuevo en un bar en la estación de esquí suiza de Crans Montana partió de luces de bengalas dentro de botellas de champaña es la más verosímil para explicar el origen el incendio, dijo hoy la fiscal Beatrice Pilloud.
Estos elementos pirotécnicos “se acercaron demasiado al techo, que se encendió muy rápido y de manera general”, señaló la fiscal general del cantón de Valais (al que pertenece Crans Montana) en una rueda de prensa.
Explicó que se está siguiendo esta pista, que no es definitiva a cien por cien, tras el análisis de vídeos tomados con teléfonos de personas que se encontraban en el local siniestrado, así como por los testimonios de supervivientes y las audiciones a los dos responsables del establecimiento.
Cabe recordar que producto del siniestro fallecieron 40 jóvenes, y otros 119 resultaron heridos.
Ambos explicaron la configuración interior del local, los trabajos que se habían realizado en éste y su capacidad, que no fue precisada por la fiscal. No obstante, indicó que será muy difícil establecer el número exacto de personas que se encontraban allí cuando ocurrió el incendio, ya que un bar es un lugar del que la gente entra y sale de forma continúa.
Asimismo, señaló que los gerentes del bar han declarado en calidad de testigos y que dependerá de lo que salga a relucir en las investigadores si mantienen esta condición procesal o se les abre una investigación penal.
El material del techo del bar era espuma acústica, altamente inflamable y razón por la que las llamas se propagaron tan rápidamente, y se indagará si esto era conforme a los reglamentos vigentes.