Desde 2017, guardaparques del Parque Nacional Laguna San Rafael mantienen un monitoreo permanente de la presencia del Elefante marino del sur en la costa sur de la laguna, ubicada en la Región de Aysén.
El seguimiento se realiza mediante patrullajes marítimos y terrestres, junto con informes técnicos y el uso de cámaras trampa, lo que ha permitido registrar avistamientos cada vez más frecuentes de esta especie.
Con el paso de los años, los registros han confirmado la presencia de machos, hembras, ejemplares juveniles e incluso crías, lo que sugiere que el sector podría estar siendo utilizado no solo como zona de descanso, sino también como un espacio relevante para su desarrollo.
Según explicó el guardaparque Diego Quezada Coñuecar, en algunas temporadas se han contabilizado entre 30 y hasta cerca de 80 o 90 individuos, una cifra significativa considerando que históricamente su presencia en la zona era considerada esporádica.
Además, el monitoreo se ha fortalecido con el apoyo de operadores turísticos que recorren el área, quienes han aportado registros fotográficos e información que complementan el trabajo de vigilancia y seguimiento de esta especie, cuya población fue severamente afectada por la caza intensiva durante el siglo XIX.