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Dictan prisión preventiva para la "Jauría del Biobío": imputados por el crimen de Cristóbal Miranda

Los acusados, de 19 y 20 años, coordinaron la agresión 15 días antes mediante un chat grupal, asegurando que dejarían "vegetales" a la víctima y a su hermano.

TVN.cl

Martes 6 de enero de 2026

En una audiencia marcada por crudos antecedentes, el Juzgado de Garantía de Talcahuano decretó la medida cautelar de prisión preventiva para Luciano Gutiérrez y Agustín Saavedra de 19 y 20 años respectivamente, imputados como autores del homicidio calificado de Cristóbal Miranda, joven de 20 años agredido brutalmente durante una fiesta de Año Nuevo.

La Fiscalía del Biobío presentó pruebas contundentes que apuntan a una planificación previa del ataque. Según la investigación, los agresores utilizaron un chat de Instagram —nombrado en referencia a un anime japonés de pandillas— para coordinar la emboscada con 15 días de antelación.

El fiscal adjunto de Talcahuano, Juan Yáñez, asegura que se compartieron fotografías de los hermanos Miranda junto a amenazas explícitas: "Nos vamos a pitear a los Miranda, hoy quedan vegetales".

La brutalidad del ataque

El Ministerio Público destacó que uno de los imputados practicaba jiu-jitsu, conocimiento técnico que habría sido utilizado para reducir y golpear mortalmente a la víctima. Cristóbal Miranda, antes de quedar agónico, alcanzó a pedir ayuda para su hermano, quien también fue blanco de la agresión.

"Fue una planificación, fue un asesinato cruel causado por una jauría, la jauría del BioBío, así es como yo le llamo", declararó la madre de los hermanos Miranda, Caroline Olivares. 

Responsabilidad de los organizadores

Mientras el cuerpo de Cristóbal fue sepultado durante la tarde del martes 6 de enero en San Pedro de la Paz, la investigación ahora también apunta a los organizadores del evento, en medio de fuertes cuestionamientos a las condiciones en que se desarrolló la fiesta.

Entre las principales críticas se encuentran el exceso de asistentes, ya que el recinto superaba ampliamente su capacidad permitida; la falta de seguridad, pese a que los afiches publicitarios prometían “seguridad controlada por Inteligencia Artificial”, pues los guardias presentes fueron insuficientes y no prestaron ayuda oportuna a las víctimas y un historial de incidentes, con múltiples peleas registradas durante la misma madrugada, previas al ataque fatal.

El tribunal fijó un plazo de cuatro meses para la investigación, periodo en el cual el Ministerio Público espera identificar y formalizar a otros participantes de la denominada "jauría" que aparecen en los registros visuales y chats del ataque.