Un control vehicular del OS7 de Carabineros en Curicó terminó con la detención de dos ciudadanos venezolanos que transportaban ketamina. En el procedimiento, los funcionarios incautaron 224 gramos de la droga, además de teléfonos celulares.
Sin embargo, el operativo reveló un antecedente mayor: uno de los imputados era buscado internacionalmente y registraba una alerta roja de Interpol, junto con una orden de detención vigente por secuestro, delitos terroristas y asociación ilícita.
De acuerdo con la prefecto coronel Evelyn Osses, la condición del sujeto fue confirmada mediante coordinación con la oficina de enlace de Carabineros con Interpol.
Tras la formalización, el Ministerio Público —representado por el fiscal Rodrigo Pizarro— solicitó la prisión preventiva, medida que fue acogida por el Tribunal de Garantía. El plazo de investigación quedó fijado en cuatro meses.

