En el operativo militar de Estados Unidos para la captura de Nicolás Maduro Moros también tenía como objetivo a su esposa, Cilia Flores, quien es una política de larga trayectoria en Venezuela.
La mujer es vinculada al chavismo, tiene 69 años, es abogada de la Universidad Santa María de Venezuela y es experta en derecho penal y laboral.

Tras el fallido intento de golpe de Estado que encabezó Hugo Chávez en febrero de 1992, Flores integró el equipo que asumió la defensa de militares golpistas. En ese momento, su vínculo con el chavismo se consolidó y conoció a quien sería su marido, Nicolás Maduro.
"Encontré a Cilia en la vida. Era abogada de varios militares patriotas presos. Pero era abogada del comandante Chávez, cuando bueno, ser abogada del comandante Chávez en la cárcel… duro", contó Maduro, según recoge BBC Mundo.

En 1993, Flores fundó el Círculo Bolivariano de los Derechos Humanos y se alistó en el Movimiento Bolivariano MBR-200, fundado por Hugo Chávez, que pasó a ser el Movimiento V República (MVR) y el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), de cuya dirección nacional Flores forma parte.
En el 2000, fue electa diputada, durante el gobierno de Chávez. Posteriormente, fue electa para un segundo periodo y en 2006, fue la primera mujer en presidir la Asamblea Nacional de Venezuela, cargo que ostentó una década.
A inicios de 2012, Chávez la nombró Procuradora General de la República, hasta marzo de 2013, cuando falleció el mandatario. Tras la elección de Maduro como presidente, pasaron tres meses y contrajo matrimonio con el sucesor chavista. No tuvieron hijos en común, pero juntos criaron al hijo de él, y los tres de ella.
En las elecciones legislativas de 2015, Flores volvió a ser electa como diputada de la Asamblea Nacional, y en 2017 se sumó a la Asamblea Nacional Constituyente.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso en 2018 sanciones financieras contra Flores.