El presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Alfredo Echavarría, precisó el alcance que tendría una eventual eliminación del IVA en la venta de inmuebles. En entrevista con Radio Cooperativa, el dirigente aclaró que existe una percepción errónea de que esta medida significaría una rebaja automática del 19% en los precios finales.
Según explicó, el gravamen se aplica exclusivamente sobre el valor de la construcción y no sobre el terreno —que representa entre el 10% y el 40% del costo total— y, además, las empresas descuentan el IVA ya pagado durante el proceso de edificación. Debido a esta estructura, el beneficio real para el comprador rondaría entre un 2% y un 7%, dependiendo de cada proyecto.
Echavarría enfatizó la necesidad de acelerar la tramitación de esta política para evitar que la "reticencia" de los compradores siga frenando el dinamismo del mercado. El líder gremial alertó sobre el complejo escenario que enfrenta el sector, donde la desocupación ya alcanza los dos dígitos, superando el promedio nacional.
El principal obstáculo, según detalló, es el alto stock de propiedades sin vender: actualmente existen más de 200.000 viviendas con permisos aprobados y listas para iniciar faenas, pero que permanecen paralizadas ante la falta de demanda y la incertidumbre sobre los plazos de comercialización.
En ese sentido, el representante de la CChC planteó que la reducción del stock es condición necesaria para que las empresas inicien nuevas obras y generen empleo. Para lograrlo, propuso combinar la exención del IVA con herramientas adicionales, como el subsidio a la tasa hipotecaria, que permitan destrabar el mercado inmobiliario.
Asimismo, recalcó que la recuperación de la inversión requiere certezas, por lo que defendió la propuesta de invariabilidad tributaria para proyectos que superen los 50 millones de dólares, argumentando que la constante sucesión de reformas impositivas ahuyenta los capitales extranjeros frente a países con marcos legales más estables.

