Una pieza ósea fue encontrada enterrada bajo la cama de Ghislain Quiroz Carrizo, el vecino de Conchalí que confesó haber asesinado y enterrado a Mariana Sepúlveda en agosto de 2008. El hallazgo se produjo durante las diligencias que Carabineros y la Fiscalía Centro Norte realizan en el domicilio del imputado.
Según radio BioBio, los restos fueron ubicados en el piso de la habitación y, tras su levantamiento, se iniciaron análisis comparativos con muestras de ADN de Mariana y sus padres.
Pese a que el descubrimiento coincide con parte del relato entregado por Quiroz, hasta ahora no se ha confirmado que el fragmento pertenezca a la joven, quien desapareció hace 18 años tras salir de su casa rumbo a su colegio.
El fiscal Marcelo Cabrera ya había adelantado que “se pudo corroborar este antecedente con cierta evidencia que se encontró en el domicilio”, aunque en ese momento no detalló de qué se trataba.
El persecutor explicó que el hallazgo sería sometido a peritajes por parte de Carabineros y el Servicio Médico Legal. “Para poder sostener cualquier imputación de cargo”, sostuvo.
Las diligencias estuvieron a cargo de funcionarios del Departamento OS9, el Laboratorio de Criminalística (Labocar) y el Grupo de Adiestramiento Canino, luego de que Quiroz, de 42 años, se presentara el domingo ante Carabineros para autoincriminarse.
Según su declaración, habría dado muerte a Mariana, enterrado su cuerpo en una habitación de su vivienda y, cinco años después, en 2013, exhumado los restos para arrojarlos a la basura.
En medio de la investigación, el Ministerio Público solicitó ampliar su detención hasta este viernes 11 de septiembre, debido a que se habrían encontrado pistas que darían veracidad al relato del imputado.

