Equipos especializados de Carabineros se desplegaron en el pasaje Logroño, en Conchalí, para realizar una serie de peritajes destinados a establecer si existen rastros que permitan confirmar el relato entregado por un vecino de 42 años, quien confesó haber asesinado a Mariana Sepúlveda, joven desaparecida desde 2008.
Las diligencias buscan hallar algún tipo de vestigio o prueba que acredite la muerte de Mariana en el sitio del suceso, por lo que los funcionarios trabajan en el inmueble donde, según la versión del hombre, habría ocurrido el crimen.
El sujeto llegó hasta la 5° Comisaría de Carabineros, donde entregó su versión de los hechos. De acuerdo con su relato, en 2008 habría mantenido una relación con Mariana, quien entonces tenía 19 años, y la habría obligado a entrar a su casa.
Según aseguró ante la policía, fue dentro de ese inmueble donde le habría quitado la vida para luego enterrar el cuerpo. Sin embargo, sostuvo que cinco años después habría exhumado los restos y los habría dejado junto a basura, con el objetivo de que fueran retirados por los recolectores.
Ahora, las autoridades buscan demostrar o descartar esta hipótesis dada por el hombre, mientras su situación judicial continúa a la espera de los resultados de las diligencias.
Mariana Sepúlveda desapareció en agosto de 2008, cuando debía dirigirse hasta un paradero de locomoción colectiva para trasladarse a un colegio ubicado en Independencia. Desde entonces, no se había vuelto a tener información sobre su paradero.

