Ante la magnitud del reciente sistema frontal que afectó al país, la Fuerza Aérea de Chile (FACh) no solo ha estado desplegada mediante rescates en helicóptero y el transporte de ayuda humanitaria y de personal especializado. También ha marcado un hito al poner al servicio de la ciudadanía la capacidad tecnológica del Centro Espacial Nacional (CEN), consolidando el uso de herramientas de vanguardia para enfrentar emergencias.
A menos de un año de su inauguración, el CEN ha operado de manera ininterrumpida con un turno de emergencia disponible las 24 horas del día, los siete días de la semana, y 20 estaciones de trabajo activas. Su equipo humano ha demostrado una notable capacidad de adaptación, pasando rápidamente de funciones operativas a brindar apoyo técnico directo en la gestión de emergencias civiles.
"Son personas que, si bien son especialistas en un área, son polivalentes para poder cambiar el foco del trabajo y, en este caso, apoyar a la toma de decisiones en la emergencia", destaca el Subdirector Operativo del CEN, Comandante de Escuadrilla (TI) Sebastián Orellana.
Este esfuerzo se traduce en un análisis técnico de alta precisión.
Desde antes de que comenzaran las lluvias, los especialistas realizaron estudios preventivos basados en registros históricos para anticipar las zonas que podrían ser más castigadas.
A medida que la emergencia avanzó, el monitoreo se extendió desde la Región de Atacama, identificando y dando seguimiento a 81 puntos críticos entre aluviones, desbordes, cortes de caminos y socavones.
Para ello, se han procesado y analizado más de 45 imágenes de origen tanto óptico como por radar, trabajando de forma coordinada con Senapred y las autoridades para guiar las evacuaciones a tiempo.
Para lograr esta cobertura, el proceso de captura de información no depende únicamente de un recurso local, sino del respaldo de una amplia constelación de satélites internacionales, a la que se suma el trabajo del satélite chileno FASat-Charlie.
Con esto, la Fuerza Aérea ha obtenido imágenes satelitales que muestran el antes y el después de los sectores más damnificados.
Todo este despliegue demuestra que la Fuerza Aérea no solo actúa con rapidez en el aire, sino que también aporta conocimiento e inteligencia espacial desde su centro de control, reafirmando su compromiso constante con la protección y el bienestar de los chilenos.








