La aerolínea de bajo costo Spirit Airlines se prepara para cesar sus operaciones y liquidar su flota, luego de que fracasara un acuerdo de rescate por 500 millones de dólares impulsado por la administración del presidente Donald Trump, según reveló The Wall Street Journal.
De acuerdo con fuentes cercanas a la negociación, la compañía se quedó sin liquidez y no logró el respaldo necesario de sus acreedores ni del Gobierno estadounidense, lo que impidió concretar una inyección de capital que habría evitado su quiebra. La propuesta incluía incluso una posible participación estatal de hasta el 90% en la aerolínea.
El cierre, que podría concretarse de forma inminente, pondría en riesgo cerca de 17.000 empleos y marcaría un duro golpe para la industria aérea en Estados Unidos. Además, representa la primera quiebra de una aerolínea vinculada directamente al fuerte aumento en los precios del combustible, impulsado por la guerra en Irán.
La crisis de Spirit Airlines no es reciente. La empresa arrastra problemas financieros desde la pandemia de COVID-19, acumulando pérdidas superiores a los 2.500 millones de dólares desde 2020. En noviembre de 2024 se acogió al Capítulo 11 de la ley de quiebras y volvió a hacerlo en agosto de 2025, reportando deudas por más de 8.100 millones de dólares.
Con operaciones en unos 70 destinos en 18 países, la aerolínea era un actor relevante en vuelos de bajo costo en América. Su eventual salida del mercado podría impactar significativamente la oferta de pasajes económicos, especialmente en rutas dentro de Estados Unidos, el Caribe y América Latina.

