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MAMÁ POR SIEMPRE

Karen Doggenweiler confiesa su gran sueño familiar en "Mamá por Siempre"

En una íntima conversación sobre la maternidad con María Luisa Godoy, la animadora abordó la distancia con sus hijas Fernanda y Manuela, además de repasar cómo ha transformado su visión de la crianza con los años.

TVN.cl

Viernes 14 de agosto de 2026

En el estreno de la tercera temporada del podcast Mamá por Siempre, conducido por María Luisa Godoy, Karen Doggenweiler sorprendió con una íntima confesión familiar sobre su futuro y su rol de madre, revelando su anhelo de convertirse en abuela.

“Quiero ser abuela, pero no veo mucha posibilidad todavía”, confesó la comunicadora en torno a las opciones de que sus hijas, Fernanda y Manuela, se conviertan en madres. Entre risas, la animadora añadió: “Pero quiero oler esa guagua y darle besos y todo, pero todavía como que no”. A su juicio, el retraso no es por falta de intento: “Yo creo que han practicado”, comentó en el programa.

La difícil distancia con las hijas de Karen Doggenweiler

Durante la conversación sobre la maternidad, la conductora abrió su corazón al referirse al complejo proceso emocional de vivir separada de sus hijas, quienes se radicaron en el extranjero hace algunos años.

“He llorado y llorado, que no te lo puedes imaginar. Ha sido súper terrible, devastador, súper duro”, reconoció.

A pesar de la lejanía física, Karen Doggenweiler respaldó la determinación de sus hijas de buscar sus propios horizontes. “Es parte de buscar una identidad. De abrirse un camino propio, o sea, es que igual es complicado, esto de que es 'hija de' y que a lo mejor consiguió esto porque..., entonces eso es súper complicado”, señaló.

En esa línea, valoró el talento de ambas jóvenes: “La Manu es brillante, es inteligente y espectacular. La Fernanda también tiene su propio mundo”, afirmó, detallando además que se mantiene conectada diariamente con ellas por WhatsApp e Instagram.

“Lo más lindo es ver estas dos niñas independientes, autónomas y libres buscando su propio camino. Siento que les dimos varias herramientas para que enfrenten la vida con alegría”, enfatizó.

El cambio en la crianza y la prioridad de la maternidad

Al analizar su trayectoria personal, la animadora compartió cómo cambió su perspectiva de la crianza entre el nacimiento de Fernanda, a sus 24 años, y la llegada de Manuela, nueve años después.

“Fui una mamá distinta con la Fernanda que con la Manuela. Yo creo que al principio era súper aprensiva y con la Manuelita creo que fue un poquito más relajado y la pude disfrutar más”, explicó.

Asimismo, remarcó que las exigencias laborales de la televisión nunca postergaron su rol materno. “No me hubiera perdido de la maternidad ni por un estelar, ni por un festival, ni por un programa, ni por un matinal, ni por nada; a mí de verdad siento que la maternidad me llega al corazón”, aseveró.

Finalmente, al abordar el desafío de compatibilizar la carrera profesional con los tiempos familiares, destacó la importancia de las rutinas diarias. “Lo importante es la cantidad de tiempo. Es ir y elegir juntas las verduras y las frutas, conversar y de repente enojarse o estar cansado. Creo que lo cotidiano es súper importante y eso cuesta harto cuando uno tiene un programa diario”, concluyó.