Click acá para ir directamente al contenido
Miércoles 9 de septiembre de 2026

"El placer de oír leer": el concurso que rompe el mito y demuestra que la infancia en Chile sí lee

Marco Montenegro, coordinador del certamen de lectura en voz alta impulsado por la Fundación Ibáñez Atkinson, desmitifica el desinterés lector infantil y cuenta el impacto de la iniciativa que fomenta la lectura entre tercero y sexto básico.

TVN.cl

La lectura en voz alta no solo ejercita la comprensión y el lenguaje, sino que también construye comunidad, despierta emociones y refuerza la autoestima de niñas y niños. Con esa premisa nació “El placer de oír leer”, impulsado por la Fundación Ibáñez Atkinson, la iniciativa de lectura en voz alta más importante de Chile.

El certamen, que busca promover la lectura como una experiencia amena y colaborativa, invita a profesores, bibliotecólogos y mediadores a inscribir a sus estudiantes para que compartan la magia de las historias leídas a viva voz. 

Sobre la trastienda, el propósito y los desafíos de esta iniciativa, conversamos con Marco Montenegro, coordinador general de “El placer de oír leer”.

El origen del concurso se remonta al año 2014, cuando se realizó una prueba piloto inspirada en un modelo internacional.

“Partimos con un piloto intentando replicar un concurso que se hace en Francia desde el 2011, llamado 'Los pequeños campeones de la lectura', que a su vez se basó en uno alemán”, explica Montenegro. “Ese primer año invitamos a un pequeño colegio de Cunco, en la Región de La Araucanía, y ganaron. Al año siguiente lanzamos el concurso incorporando tres regiones, luego cinco, hasta cubrir todo Chile”.

Sobre la elección del tramo escolar, de tercero a sexto básico, el coordinador precisa que pensaron en un rango de entre 9 y 12 años. En tercero básico, los niños están muy cerca del inicio de su etapa lectora, disfrutan la lectura compartida en la sala de clases y aún no sienten el pudor que suele aparecer a mayor edad. Por su parte, sexto básico representa la transición hacia la enseñanza media.

“No es cierto que en Chile no se lee”

Uno de los aspectos que más conmociona al equipo organizador es el entusiasmo de los participantes en cada fase de la convocatoria.

“Me asombra porque me parece fascinante ver a jóvenes y niños con unas ganas impresionantes, mostrando que no es cierto que en Chile no se lee. Eso te lo demuestran los niños todo el tiempo”, destaca Montenegro.

El coordinador añade que, si bien a veces existe el prejuicio de que a los estudiantes les da vergüenza exponerse, los videos que envían en las primeras etapas dejan ver un gran desplante y confianza: “Ellos saben desde que empiezan a leer para sus compañeros, que esa es la primera etapa y la más importante”.

Docentes y familias: los cimientos del amor por los libros

El éxito de “El placer de oír leer” radica en la red de apoyo que rodea a cada lector. Por un lado, los profesores y mediadores de lectura son la chispa inicial.

“Los profesores son fundamentales. Nuestro foco fue que se dieran cuenta de lo que significaba esta posibilidad de estar leyendo con sus alumnos en clases, en voz alta, y jugársela”, comenta Montenegro.

Por otro lado, la familia cumple un rol indispensable al acompañar emocionalmente el proceso. El recuerdo de que alguien te haya leído en la infancia deja una huella afectiva imborrable. Sin embargo, el fenómeno también ocurre de forma inversa:

“En algunos casos son los mismos niños lectores quienes llevan la lectura a su familia, donde a veces no se da de forma natural. Cuando hay un lector impulsado por el colegio, esa importancia se traslada a la casa y se crea un ambiente inolvidable, especialmente cuando viajan a acompañarlos a la final nacional”.

Tender puentes y leer por placer

Para la Fundación Ibáñez Atkinson, promover la lectura en voz alta va en sintonía con su misión global de generar impacto y conectar a las personas a través de la educación, la música y el medio ambiente. En palabras de su coordinador, la lectura no debe abordarse únicamente como un deber académico, sino como un acto placentero de comunicación.

“Esa relación que estableces con la literatura es una historia de acompañarse, de crear humanidad. La relación con el texto radica en el placer”.

Y para aquellos niños o niñas que aseguran que no les gusta leer, Marco Montenegro tiene un mensaje directo y cercano:

“Primero le diría: 'No te creo'. Porque hoy no hay nadie que no esté leyendo. Lo que pasa es que tenemos conceptos de lectura muy arraigados. Cuando conversas, también estás leyendo. Pero hay que dar la oportunidad: lee de verdad lo que a ti te guste”.

Ve la entrevista completa acá

Te podría interesar