El boom multiplataforma de Pedro Lemebel y su resistente legado
A más de una década de su partida, la figura del cronista y performer chileno vive una renovada vigencia. Su regreso al teatro se marca con la versión de “Tengo miedo torero” con música de Manuel García, la reedición de su catálogo literario y un exitoso podcast narrativo.
Sin ser cantante, su voz se consolidó como una de las más influyentes, icónicas y provocadoras de la cultura pop chilena. Cronista, performer, profesor y escritor, Pedro Lemebel mantiene una vigencia que desafía el paso del tiempo. A más de diez años de su muerte, su pluma, su estética y su discurso de resistencia irrumpen con fuerza renovada a través de diversos formatos artísticos.
“Tengo miedo torero”: 25 años de un clásico que vuelve a las tablas
Uno de los principales motores de esta revalorización es la célebre novela Tengo miedo torero, que cumple un cuarto de siglo desde su publicación. Tras su éxito en la literatura y su posterior adaptación cinematográfica, la obra regresa al Teatro Nescafé de las Artes en un montaje a cargo de la compañía Chilean Business y bajo la dirección de la actriz Claudia Pérez.
El montaje relata la historia de amor entre la "Loca del Frente" y un joven militante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez en pleno contexto de la dictadura.
“Es una historia de amor imposible, de esos romances fuertes, melodramáticos”, indica el protagonista del montaje, José Luis Aguilera.
“La historia en sí, independiente del formato, es muy atractiva porque Pedro desde su poética y lenguaje siempre hablaba desde la marginalidad y lo excluido. Y también como cruza un momento histórico para nosotros, lo que fue la dictadura”, señala Mario Ocampo, parte del “Tengo miedo torero” en el Teatro Nescafé de las Artes.
El montaje suma un atractivo único: música original compuesta por el cantautor nacional Manuel García, en colaboración con Camilo Zícavo y Emilio García. Para García, el proceso creativo significó sumergirse de lleno en la atmósfera de la obra:
“La manera que él tiene para traducir el mundo, de por sí ya es muy seductora”, señala el compositor.
Por su parte, actores del elenco como Otilio Castro y Daniela Gala coinciden en que el texto combina el humor y la crítica social con un discurso poético que se vuelve “infinito”, situando a Lemebel al nivel de grandes referentes de la memoria cultural del país.

“Prenderse fuego”: el Lemebel más íntimo en formato Podcast
El fenómeno también conquistó las plataformas de streaming, con el podcast “Prenderse fuego: las voces de Pedro Lemebel", una coproducción entre Podium Podcast y el Centro Cultural GAM.
Esta serie sonora de seis capítulos toma como punto de partida el cáncer de laringe que transformó la voz del artista, para trazar desde allí un recorrido íntimo por su vida, su obra y su visión crítica de la sociedad.
“Nosotros no tomamos tanto ya el icono, quisimos desmontarlo completamente desde el inicio. Por eso entramos a otra voz, entramos a otra faceta que es menos sexy de su vida”, explica Pedro Bahamondes, periodista y guionista del podcast.
La producción recurre a testimonios de su círculo más cercano y a valioso material de archivo, permitiendo redescubrir al autor de “La esquina es mi corazón" en toda su complejidad y agudeza.
“Lo más difícil era hacer entender que queríamos ver la humanidad de Pedro y eso significaba mostrar luces y sombras”, añade Bahamondes.

Rediseño literario: su catálogo regresa a librerías
El despliegue de este "boom" multiplataforma se completa en las estanterías. Las obras fundamentales de Lemebel retornan a las librerías chilenas en una cuidada redefinición editorial que incluye nuevas portadas y un diseño visual actualizado.
Desde el ámbito literario, Sebastián Arancibia, encargado de La Tienda Nacional valora esta iniciativa como una oportunidad clave para que nuevas generaciones descubran la literatura del autor o para que sus antiguos lectores puedan revisitarla desde una perspectiva fresca.
Ya sea abriendo las páginas de un libro reeditado, sintonizando una serie sonora en Spotify o asistiendo a una función teatral con música en vivo, la presencia de Pedro Lemebel sigue marcando pauta. Como él mismo inmortalizó en sus lecturas y performances: “No necesito disfraz, aquí está mi cara”. Su arte, indomable e incómodo, continúa abriéndose paso en la memoria colectiva de Chile.
