Manuela Martelli sobre El Deshielo y su elenco joven: “Te obliga a estar en presente. No puedes mentir con un niño"
La cinta fue elegida para representar a Chile en la carrera por los Premios Oscar, tras un proceso de votación de tres semanas en el que participaron miembros del sector audiovisual nacional.
TVN.cl
El segundo largometraje de Martelli, que tuvo su estreno en la 79° edición del Festival de Cannes y que llegó a las salas chilenas este 3 de septiembre, sitúa su trama en 1992. La historia sigue a Inés, interpretada por Maya O’Rourke, una niña de nueve años que permanece en el hotel de montaña de sus abuelos mientras sus padres viajan a la Exposición Universal de Sevilla, centrándose en la relación que entabla con Hanna, el rol de Maia Rae Domagala, una esquiadora alemana, y el impacto que genera la posterior desaparición de la joven.
En conversación con Hora 25, el podcast, la directora y la actriz Paulina Urrutia profundizaron en los detalles del filme y reflexionaron sobre la experiencia de trabajar con actrices jóvenes y niñas en el centro de la narrativa.
Un relato contado desde la infancia
Al abordar de qué trata la película, Paulina Urrutia explicó:
"Es una película que tiene mucha intriga, que juega muy bien con el suspenso. Efectivamente la película parte con un hecho que gatilla todo. Que es la desaparición de uno de los personajes. Lo bello es que la protagonista es una niña, que tiene mucho que ver con la biografía de Manuela. Toda la historia pasa a través de Inés. Que es nuestra protagonista, que es la nieta de mi personaje. La historia se va contando a través de los ojos de Inés".
La directora, Manuela Martelli, relató la dinámica que se dio en el set y como fue trabajar junto a Maya O'Rourke:
"Fue muy lindo, yo aprendí mucho de ella. Trabajar con niños es como que te obliga a estar, a buscar maneras de generar una atmósfera para que ellos puedan ser. Eso es súper desafiante y te obliga a estar en presente. No puedes mentir con un niño".
La cineasta también abordó como fue la preparación previa al rodaje y cómo fue lidear con un elenco formado por niños y adolescentes. Además de cómo manejó la preparación de su protagonista:
"Lo que hicimos fue que ella supiera muy bien la historia, que ella conociera muy bien a cada uno de los personajes, que entendiera muy bien esta constelación de personajes, que son muchos. Además ella transita por este hotel con mucha libertad y se mueve en todo un espectro. Ella tiene además la llave del idioma, entonces puede conversar con los extranjeros del hotel, pero también está su familia y la gente que trabaja en el hotel".
"Es un ejercicio de ego muy bonito"
Por su parte, Paulina Urrutia detalló el reto y el aprendizaje actoral que implica compartir escena con niños dentro del cine:
"El hecho de que quienes narran la historia sean jóvenes, niños, es muy bonito porque los personajes somos secundarios. Es un ejercicio de ego muy bonito. Entonces es bonito estar en un segundo plano y ser colaborador de las escenas. Porque estos personajes están para colaborar en cómo se va contando esta historia. No se puede mentir, los niños no están marcados y eso le da una espontaneidad y te permite como actor a jugar, a estar vivo".
Foto: @barbaragoncas
Los inicios de Martelli a temprana edad
Esta aproximación a actuar siendo joven no le es ajena a Manuela Martelli, quien recordó sus primeros pasos en la actuación cuando participó a los 17 años en la película B-happy (2003) y posteriormente en Machuca:
"Fue lo mejor que me podía pasar en la vida. Estoy super agradecida de esa experiencia. A mi me encantaba el cine, yo quería dirigir, poder estar ahí, estar adentro y ver como se hacía. Además Gonzalo Justiniano es un gran director, había hecho películas que yo había visto".
Respecto a la calidez del trabajo técnico y artístico local, añadió:
"Creo que algo de nuestro cine es muy cálido. Cada persona sabe lo que hace, hay un rol, pero también cada uno está atenta al trabajo de otro. Creo que hay algo muy generoso". Sobre el camino que tomó después para estudiar actuación y cine, la cineasta comentó: "Primero hice B-happy y Machuca y después de esta dije tengo que tener otra herramienta si me quiero dedicar a esto. Y además quería estudiar cine y era muy chica. Quería postular a una beca y necesitaba un título".
Martelli valoró la relación directa entre las producciones locales y la audiencia nacional:
"Los recursos que tienen las películas de Hollywood, son infinitamente más grandes que los que tenemos nosotros. Yo siempre digo que ver una película chilena como chilenos, es un regalo. Hay algo. Poder verse reflejados, poder ver un espejo de lo que somos es muy único. No es algo que te va a pasar con una película gringa. Y porque hay una riqueza, que tiene que ver con el lenguaje, con todo lo que conocemos, que tenemos tan cerca. Yo lo veo en el público extranjero viendo la película. Estrenamos en Francia, a la película le fue muy bien, pero lo que percibe el público extranjero, es la mitad de la película. Hay algo que es muy propiamente chileno".