Ya se cumplió más de un año desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró pandemia el COVID-19, por la propagación mundial del coronavirus, lo cual ha obligado a que muchas personas se hayan tenido que confinar y con esto cambiar radicalmente su estilo de vida.
El sexto informe de “Vida en Pandemia: Incertidumbre económica y crisis del estado de ánimo al vivir en pandemia”, desarrollado por la Universidad de Chile, evidenció que el 47% de los chilenos, dice que su bienestar o salud mental ha empeorado. De igual forma, una investigación realizada por el Observatorio de Salud Mental Chile, señaló que el 43,9% de los encuestados se sienten "estresados la mayor parte del tiempo".
Ante este difícil panorama, el psicólogo especialista en Trauma Complejo del desarrollo, Hugo Huerta, explica que las personas que acuden a terapias encuentra un ambiente favorable donde puede ir desarrollando recursos personales y aprendiendo herramientas concretas que le ayudarán a manejar el estrés, la ansiedad, los miedos, mejorar sus relaciones y entender mejor sus conflictos internos.
"En el corto plazo, permite contar con estrategias inmediatas para afrontar las dificultades de su vida con una base científica", indica el especialista, quien además agrega que "complementariamente, los aprendizajes y descubrimientos que se dan en terapia, son toda una experiencia cuyo efecto es exponencial a lo largo de la vida, ya que pueden ser usados y mejorados en diversas situaciones que la persona tenga que vivir, y además tienen la posibilidad de ser transmitidos a familiares, amigos e hijos".
¿Cuáles son las señales que necesito ir a terapia?
1-Sensación de peligro: Esto genera pensamientos catastróficos, hipersensibilidad, “estar a la defensiva”, aislamiento social, entre otros. “Cuando la sensación que una persona tiene de peligro va aumentando o sosteniéndose en el tiempo, aumentará la gravedad de los síntomas o trastornos que se presenten, los que pueden ser del contexto actual donde una determinada persona vive o estar siendo arrastrados desde sus primeros días de vida. Estos síntomas que dan paso a trastornos pueden ir en un continuo que va desde trastornos más leves a los más graves de la salud mental”. Advierte Hugo Huerta.
2-Problemas para dormir: Cuando una persona está percibiendo amenazas de su entorno, todo su cuerpo sintoniza con este peligro, y un efecto inevitable de esto a nivel hormonal es el aumento del cortisol (la hormona del estrés). “En consecuencia, aumenta nuestro nivel de alerta dificultando que podamos tener un sueño reparador. El insomnio puede causar efectivos nocivos en la salud física y mental, por lo que es muy importante, estar atentos a los trastornos del sueño que se puedan manifestar de forma prolongada”. Expone el especialista en Trauma Complejo del desarrollo.
3-Estrés: Hugo Huerta, especifica que los síntomas físicos del estrés son: la aceleración de la respiración, tensión muscular, aceleración de su ritmo cardíaco, hipoactivación de su sistema digestivo, bruxismo, el aumento del cortisol y el azúcar en la sangre. Mientras que en lo psicológico, lo más notorio es el aumento de las respuestas emocionales y la disminución de su capacidad para el desarrollo de funciones cognitivas como el pensamiento, la atención y la expresión del lenguaje por causa de situaciones de contexto, es decir que están sucediendo justo en el momento y lugar donde está.
4-Ansiedad: Cuando hablamos de ansiedad, clínicamente nos referimos a cuadros de preocupaciones y miedos intensos, excesivos y persistentes sobre situaciones diarias, difíciles de controlar, son desproporcionadas en comparación con el peligro real y pueden durar un largo tiempo. “La ansiedad se puede definir como un tipo de estrés causado por cosas que imaginamos o que anticipamos, como cuando recordamos deudas, pruebas, clases, o personas. Por esto es muy importante el trabajo en terapia que permite aprender a manejar nuestros propios pensamientos”. Argumenta el psicólogo.
Para finalizar, Huerta señala que "la psicoterapia puede hacer un importante aporte, pero sin duda no todos estos trastornos pueden ser tratados sólo con psicoterapia y para muchos de ellos se requieren intervenciones multidisciplinarias que incluyen apoyo profesional psicológico, médico, y nutricional".
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