En el 2003, una difícil final se vivió en el escenario de "Rojo" cuando Pablo Vargas y Rodrigo Díaz se enfrentaron por el primer lugar de la competencia de bailarines. Con unas elaboradas presentaciones, ambos artistas mostraron sus habilidades en el baile y dejaron la decisión a manos del jurado.
Finalmente, el ganador fue Rodrigo Díaz, que con una gran presentación, cautivó al jurado. La decisión no dejó contento a Pablo Vargas, quien minutos después de entregado el resultado, se retiró del estudio enojado con el jurado, sin emitir declaraciones.

