Cada mañana en que abrimos los ojos es un regalo de Dios, una bendición. Aprovechemos cada día, cada momento, cada instante. Ríe, llora, llama a la gente que quieres y recuérdaselo, abraza a los tuyos, baila, canta, diviértete, vive cada instante y siempre agradece a Dios.
— Marco Antonio Solís (@MarcoASolis) 23 de mayo de 2019

