El mundo tiene un nuevo monarca del fútbol y España sumó una nueva estrella en el firmamento de su historia del balonpié al imponerse este domingo ante Argentina con la cuenta mínima en Nueva York.
El planeta vibró con el juego de los ibéricos y a la hora de los balances, brotaron las fuertas críticas al desempeño de los albicelestes y de sus figuras por el pobre nivel demostrado en la instancia definitoria por el título.
Así fue el caso del medio británico "The Telegraph" que sin piedad calificó en el título de su crónica deportiva como "delincuentes" a la selección argentina.

"Fútbol 1, delincuentes 0", definió al texto en el que relató que "nos costó llegar hasta aquí, pero, por suerte, lo conseguimos. El deporte triunfó".
"España ganó el Mundial y todos salimos ganando. El fútbol se benefició de ello. Era imprescindible que España ganara esta final. Cualquier otro resultado habría sido un auténtico crimen", describió el medio británico.
Ya después, criticó la actitud de los jugadores argentinos y de los incidentes que se evidenciaron con el pitazo final.
En primer lugar reprochó a Nahuel Molinal por su golpe a Rodri y sobre Leando Paredes estimó que "quizás debería intentar jugar al fútbol en lugar de maltratar a sus rivales, agarró a Eric García por el cuello y empujó a Gavi".
Sobre Messi lo culpó de querer ensuciar el arbitraje y que "su contribución más memorable fue intentar que expulsaran al español Marc Cucurella por taparse la boca".
"Eso en represalia luego que Enzo Fernández fuera expulsado, con razón, en el tiempo añadido de los 90 minutos reglamentarios, convirtiéndose así en el tercer jugador argentino en ser expulsado en una final de la Copa del mundo, tras los dos de 1990. Utilizaron las tácticas sucias de hace décadas".

El golpe final
Ya después, la crónica del "The Telegraph" se lanzó con todo para destrozar a los dirigidos por Lionel Scaloni.
"Tras ser destronados como campeones del mundo, no merecían nada porque no hicieron nada, convirtiéndose en los primeros finalistas de la Copa del mundo en que ni siquiera tuvieron un tiro al arco hasta el minuto 121 (...) Empujaron, dieron codazos, cometieron faltas y enfrentaron a su rival con insultos. Intentaron presionar al árbitro, como lo hicieron con éxito contra Inglaterra. Pero al menos, esta vez, el árbitro intervino y le mostró la tarjeta roja a Fernández", acusó.
Agregó que "Argentina argumentará que perdió a tres cuartas partes de su defensa por lesión. Pero eso sería una táctica de distracción. Su planteamiento fue claro desde el primer momento y no varió al intentar dominar a España de la misma manera que lo hicieron con Inglaterra".
"Esta no fue una gran final. Fue difícil de ver, sobre todo después de que el árbitro le diera a Argentina vía libre para jugar como quisiera, ya que inexplicablemente no amonestó a Alexis Mac Allister por una entrada brutal sobre Dani Olmo. Para el centrocampista del Liverpool, el balón pasó a un segundo plano", criticó.

Finalmente, "The Telegraph" estimó que "en este Mundial tan polémico, donde la atención a veces se ha desviado hacia otros asuntos, España ganó. El fútbol ganó. Aunque Argentina demostró una falta de respeto suprema al dar la espalda a sus rivales y no felicitarlos. Elegancia contra falta de clase".

