La Segunda División de España acaparó las miradas como pocas veces en su historia; sin embargo, no fue por alguna jugada o gol, sino por el brutal golpe que Esteban Andrada le propinó a un rival.
El portero argentino del Real Zaragoza se descontroló cuando recibió la segunda tarjeta amarilla por empujar a un rival. En lugar de irse al vestuario, Andrada perdió los estribos: fue directo a buscar a Jorge Pulido, capitán del Huesca, y le conectó un brutal y certero golpe en el rostro que dejó a todos en shock.
El castigo que arriesga Andrada
Un día después del escándalo, Marca de España titula: "Andrada tendrá una sanción histórica", detallando que el artículo 103 de Código Disciplinario de la RFEF se refiere a las agresiones y estipula sanciones de cuatro a doce partidos.
No obstante, agregan que "en el segundo punto del artículo 103", se establecen castigos de seis a quince partidos si la agresión le produce una lesión al rival, detallando que en el informe arbitral se estableció que:
"Esteban Andrada se dirigió de forma violenta y agresiva hacia Jorge Pulido, corriendo y saltando hacia él, a la vez que le propinaba un puñetazo en la cara con uso de fuerza excesiva, derribándole al suelo y originándole un hematoma en el pómulo izquierdo".
De esta forma, Marca concluye que Andrada podría ser castigado con hasta 15 partidos de suspensión.

