En una dramática definición disputada en el estadio La Cartuja de Sevilla, la Real Sociedad logró su tercer título de la Copa del Rey al superar por 4-3 en la tanda de penales al Atlético de Madrid, luego de igualar 2-2 en los 120 minutos de juego.
El encuentro arrancó con una intensidad histórica: a los 14 segundos, Ander Barrenetxea abrió el marcador con un cabezazo, anotando el gol más rápido en la historia de las finales del torneo. La respuesta colchonera llegó a los 18 minutos mediante un ajustado zurdazo del nigeriano Ademola Lookman. Antes del descanso, Mikel Oyarzábal devolvió la ventaja a los vascos (45') ejecutando un penal tras una falta del portero Juan Musso.
En el segundo tiempo, el equipo dirigido por Diego Simeone tomó el control del balón y, a los 83 minutos, el argentino Julián Álvarez marcó un golazo para forzar el alargue.
Sin diferencias en el tiempo extra, la final se decidió desde los doce pasos. La Real Sociedad fue más efectiva y aprovechó los fallos de Sorloth y Julián Álvarez.
Fue el joven Pablo Marín quien anotó el penal definitivo que desató el festejo vasco, otorgándole al club su primer trofeo en esta competición desde el año 2020.