Hace poco más de una semana, Cruzeiro derrotó 2-1 a Internacional de Porto Alegre por la decimonovena fecha del Brasileirao en un partido que marcaría un antes y un después en el fútbol.
A los 59 minutos, el defensa del conjunto colorado, Víctor Gabriel, cometió una dura infracción sobre Gabriel Pec, quien resultó con fractura de tibia izquierda.
Producto de esta imprudente acción, el Tribunal Superior de Justicia Deportiva (STJD) de Brasil determinó que una sanción estándar era insuficiente dada la gravedad del incidente. "El infractor podrá permanecer suspendido hasta que la parte lesionada pueda reincorporarse a los entrenamientos, respetando un plazo máximo de 180 días", indicó.
"Fue un incidente totalmente desafortunado. Le pedí perdón y le ofrecí mi ayuda. Le pedí que me perdonara, ya que no había habido mala intención por mi parte, y lo único que pude hacer en ese momento fue rezar por él", manifestó Víctor Gabriel, quien puede apelar al castigo que cambiaría "para siempre" el fútbol.

