La residencia de Kris Jenner en Hidden Hills, reconocida por aparecer en el reality Keeping Up With the Kardashians, volvió oficialmente al mercado inmobiliario.
Tras dudar sobre desprenderse de la propiedad, Jenner retomó la venta de la casa familiar por US$13,5 millones.
Durante el último año, la empresaria evaluó vender la mansión, generando interés entre potenciales compradores. Sin embargo, el proceso se detuvo mientras reconsideraba el valor emocional que tiene el inmueble para su familia.
La vivienda fue escenario de la crianza de sus hijos y pieza clave en el ascenso mediático del clan Kardashian-Jenner, por lo que la decisión no habría sido sencilla.
La propiedad cuenta con seis habitaciones y cerca de 9.000 metros cuadrados habitables. Espacios como la entrada principal, la cocina y el patio trasero se hicieron reconocibles por millones de fanáticos del programa.
Diversos integrantes de la familia vivieron allí: Kim Kardashian durante remodelaciones en su casa, Rob Kardashian junto a su hija Dream y Kendall Jenner y Kylie Jenner que pasaron gran parte de su adolescencia en la residencia.
Ahora, tras evaluar si conservarla como parte del legado familiar, Kris Jenner decidió seguir adelante con la venta de una de las casas más famosas de la cultura pop.