Joven chilena con síndrome de Treacher Collins muestra su antes y después tras cirugía
Tras reunir los $38 millones que necesitaba mediante una campaña, la joven chilena con síndrome de Treacher Collins finalmente se sometió a una cirugía de rostro y compartió el resultado, destacando los cambios que ha experimentado en su calidad de vida.
Miércoles 26 de agosto de 2026
Después de meses de esfuerzo y una campaña que logró movilizar a cientos de personas, Claudia Yasmín finalmente pudo cumplir el objetivo que durante años había esperado: someterse a una cirugía facial para mejorar las condiciones que enfrentaba producto del síndrome de Treacher Collins.
La joven chilena, que a mediados del año pasado se hizo conocida al compartir públicamente su historia, celebró el resultado de la intervención a través de TikTok, donde mostró imágenes del antes y después y explicó el impacto que el procedimiento ha tenido en su vida cotidiana.
Más allá del cambio físico, Claudia destacó que la operación representa para ella la posibilidad de llevar a cabo actividades tan básicas como respirar, alimentarse y dormir con mayor normalidad.
"Viví gran parte de mi vida con incertidumbre. Sabía que necesitaba una solución y pasé años en hospitales esperándola, sin saber que el procedimiento que me proponían podía incluso empeorar mi condición", comenzó relatando.
En su publicación, la joven explicó que el resultado de la intervención representa para ella mucho más que una transformación visible.
"Ustedes van a ver que cambió mi cara, pero para mí el resultado significa mucho más: respirar mejor, poder comer normalmente, dormir sin ahogarme y, por primera vez, despertar realmente descansada (...) Durante toda mi vida aprendí a vivir con un rostro y hoy estoy aprendiendo a reconocerme en uno nuevo. Y este es mi resultado", explicó.
Una campaña para cambiar su calidad de vida
El camino hasta la cirugía comenzó cuando Claudia decidió contar públicamente las dificultades que enfrentaba a diario debido al síndrome de Treacher Collins, una condición que afecta principalmente el desarrollo de los huesos y tejidos del rostro.
Entre sus consecuencias pueden presentarse problemas para respirar, masticar y dormir, entre otras complicaciones. Debido a estas dificultades, la joven inició una campaña con la que buscaba reunir $38 millones para financiar el procedimiento.
Tras conseguir el monto necesario, pudo finalmente acceder a la intervención que había esperado durante años y que ahora, según sus propias palabras, no solo modificó su apariencia, sino que abrió una nueva etapa en su vida.