Energy Club anuncia cierre definitivo tras compleja crisis financiera
La cadena confirmó el fin de sus operaciones luego de años intentando revertir sus problemas económicos. La compañía apuntó a los efectos del estallido social, la pandemia y el aumento de costos como algunos de los factores que marcaron su situación.
Viernes 5 de junio de 2026
La reconocida cadena de gimnasios Energy Club confirmó el cierre definitivo de todas sus sedes, poniendo fin a sus operaciones tras enfrentar una compleja crisis financiera durante los últimos años.
La empresa informó la decisión a través de un comunicado oficial, donde explicó que solicitaron su liquidación luego de realizar diversos intentos para mantener la continuidad del negocio.
Según detallaron, durante este período impulsaron reestructuraciones financieras, búsqueda de nuevos inversionistas, aportes de capital, ajustes operacionales y un proceso de reorganización judicial, medidas que finalmente no lograron evitar el cierre.
“Este es el punto final de un largo proceso”, señalaron desde la compañía, lamentando el impacto que tendrá la medida en sus socios y colaboradores.
Las razones detrás del cierre de Energy Club
Desde la cadena explicaron que el complejo escenario respondió a una serie de factores que afectaron a la industria fitness durante los últimos años.
Entre ellos mencionaron las consecuencias del estallido social, la pandemia, los extensos cierres de gimnasios, una recuperación más lenta de lo esperado, el alza en los costos operacionales y un mercado más competitivo.
La situación económica de Energy Club se había profundizado durante el último tiempo. En 2025, la empresa logró un acuerdo de reorganización judicial, sin embargo, los problemas continuaron.
Durante abril de 2026, Banco Bci solicitó la liquidación de la compañía debido al incumplimiento del plan acordado, en medio de deudas relacionadas con cotizaciones previsionales, impuestos y compromisos pendientes con Tesorería.
Con esta decisión, Energy Club pone fin a su historia en Chile, afectando a sus usuarios y trabajadores, quienes deberán buscar nuevas alternativas tras el cierre de sus instalaciones.