En la era de la IA: Colegios apuestan por habilidades que las máquinas no pueden reemplazar
Las habilidades para la vida son hoy tan importantes como el aprendizaje académico. El Foro Económico Mundial proyecta que el 44% de las habilidades laborales cambiarán hacia 2027.
Martes 14 de julio de 2026
¿Qué necesitan aprender hoy los estudiantes para desenvolverse en un mundo marcado por la inteligencia artificial, los cambios tecnológicos y un entorno laboral en constante transformación? Para organismos internacionales, la respuesta va mucho más allá de los contenidos académicos tradicionales.
El Foro Económico Mundial, en su Future of Jobs Report, proyecta que el 44% de las habilidades laborales cambiarán hacia 2027, impulsadas por la automatización, la digitalización y las nuevas demandas del mercado. En este contexto, habilidades como el pensamiento crítico, la colaboración, la creatividad y la adaptabilidad se vuelven cada vez más relevantes.
En la misma línea, la OCDE, a través de su investigación sobre habilidades socioemocionales en estudiantes, ha evidenciado que competencias como la empatía, la perseverancia, la comunicación y el trabajo en equipo están estrechamente relacionadas con el bienestar y el desempeño académico, independientemente del contexto socioeconómico de los estudiantes.
Frente a este escenario, los sistemas educativos han otorgado una trascendencia crucial al desarrollo de habilidades transversales, especialmente tras el impacto de la pandemia en la socialización y autonomía de los estudiantes. De este modo, se incorporan experiencias formativas que complementan el aprendizaje tradicional y responden a los nuevos desafíos que enfrenta la educación.
En este contexto, cada vez más establecimientos educacionales están fortaleciendo su currículum complementario, incorporando contenidos y generando espacios protegidos orientados al desarrollo integral de los estudiantes, abordando dimensiones como liderazgo, emprendimiento, economía personal, seguridad vial, nutrición y alimentación saludable, sostenibilidad, orientación vocacional y acción social.
En la red de colegios Cognita Chile, esta formación constituye uno de los pilares de su proyecto educativo, entendiendo que la educación debe ir más allá de la adquisición de conocimientos y contribuir al desarrollo de habilidades personales, sociales, emocionales, éticas y ciudadanas.
"Hoy sabemos que preparar a un estudiante para el futuro implica mucho más que entregar conocimientos académicos. También significa desarrollar habilidades como el liderazgo, la comunicación, el trabajo en equipo, la autonomía y la toma de decisiones responsables", señala Carla Cerda, Psicóloga y Coordinadora de Programas Sello de Cognita.
En la red, explica que estos programas permiten a los estudiantes vivir experiencias prácticas que fortalecen habilidades que no siempre se desarrollan de manera explícita en las asignaturas tradicionales.
"El currículum complementario no busca sumar asignaturas, sino ofrecer oportunidades de aprendizaje que permitan a los estudiantes adaptarse a los cambios, colaborar con otros y desenvolverse con mayor autonomía en distintos ámbitos de la vida", agrega la especialista de Cognita.
¿Qué habilidades fortalece el currículum complementario?
- Liderazgo: autonomía y trabajo en equipo.
- Emprendimiento: creatividad y resolución de problemas.
- Vida saludable: hábitos de bienestar y autocuidado.
- Educación vial: responsabilidad y convivencia ciudadana.
- Orientación vocacional: desarrollo del proyecto de vida.
En un escenario donde las habilidades humanas adquieren cada vez mayor valor frente a los cambios tecnológicos y sociales, el currículum complementario deja de ser un accesorio y se consolida como un componente esencial para formar personas capaces de aprender, liderar, colaborar y enfrentar con éxito los desafíos del presente y del futuro