Eclipse solar anular de 2027: Chile será protagonista del “anillo de fuego”
Nuestro país será uno de los mejores puntos del planeta para observar el espectáculo natural.
Martes 19 de mayo de 2026
El próximo 6 de febrero de 2027, Chile volverá a mirar al cielo para presenciar uno de los fenómenos astronómicos más llamativos: un eclipse solar anular que tendrá como escenario privilegiado a diversas localidades del sur. El evento podrá observarse en gran parte del territorio nacional, aunque serán las comunas de la región de Los Lagos las que ofrecerán las mejores condiciones para apreciar el llamado “anillo de fuego”.
Según la NASA, este fenómeno ocurre cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, pero al encontrarse en una posición más alejada del planeta Tierra no logra cubrir completamente el disco solar. Como resultado, queda visible un círculo brillante alrededor de la Luna, generando una imagen única que atrae tanto a científicos como a aficionados de la astronomía.
La trayectoria principal del eclipse comenzará sobre el océano Pacífico y avanzará hacia Sudamérica, cruzando sectores de la Patagonia chilena y argentina antes de continuar rumbo al Atlántico. Aunque el eclipse podrá verse de manera parcial en numerosos países, Chile estará entre las pocas naciones desde donde será posible observar la anularidad completa.
Entre las localidades chilenas que tendrán mayor duración del fenómeno destacan Futaleufú, Chaitén, Quellón y Palena. En algunos puntos, el “anillo de fuego” se extenderá por más de siete minutos, transformando a la zona en uno de los lugares más atractivos del mundo para seguir el evento astronómico.
Según las proyecciones, el momento de máxima anularidad se registrará entre las 11:51 y las 11:59 horas de la mañana, el eclipse igualmente será visible de manera parcial en distintas ciudades del país, permitiendo que millones de personas puedan seguir el espectáculo desde distintos puntos del país.
Especialistas recomiendan prepararse con anticipación para la observación, utilizando lentes certificados para eclipses solares y evitando mirar directamente al Sol sin protección adecuada. El evento no solo marcará un hito científico, sino que también podría impulsar el turismo astronómico en el sur de Chile, una zona reconocida internacionalmente por la calidad de sus cielos.