Científicos detectan misteriosas señales sísmicas en el extremo sur de Chile
El hallazgo se produjo en la zona de subducción entre las placas Antártica y Sudamericana y constituye la primera evidencia sísmica directa de una deformación activa en profundidad en esta frontera tectónica.
Martes 1 de septiembre de 2026
Una inédita actividad sísmica fue detectada en las profundidades de la Patagonia austral por investigadores de la Universidad de Chile, quienes identificaron 1.540 señales conocidas como “tremors tectónicos” durante dos años de monitoreo.
El hallazgo se produjo en la zona de subducción entre las placas Antártica y Sudamericana y constituye la primera evidencia sísmica directa de una deformación activa en profundidad en esta frontera tectónica.
Los tremors tectónicos corresponden a señales sísmicas de muy baja amplitud y mayor duración que un sismo convencional. Debido a sus características, no son percibidos por las personas y para detectarlos se requiere contar con varias estaciones sismológicas cercanas.
Señales detectadas entre 30 y 40 kilómetros de profundidad
Los investigadores determinaron que los tremors se originaron entre 30 y 40 kilómetros de profundidad, entregando nuevos antecedentes sobre la interacción y el contacto entre las placas tectónicas.
“Es la primera vez que se observan esas señales en esa zona y nos comienza a dar luces de lo que está pasando y cómo se está liberando la energía entre estas dos placas, la placa antártica y la sudamericana”, explicó la investigadora Kellen Azúa.
El estudio además estableció que los tremors migraron a lo largo del contacto entre ambas placas, mientras que su ocurrencia presentó una modulación relacionada con las mareas oceánicas.
“La correlación entre la ocurrencia de tremors tectónicos y las mareas nos permite confirmar que estas señales, que son muy pequeñas, están realmente asociadas a la tectónica de las placas”, señaló Sergio Ruiz.
De esta manera, el registro de las 1.540 señales permite avanzar en la comprensión de cómo se deforma y libera energía en profundidad el contacto entre las placas Antártica y Sudamericana, aportando nuevos antecedentes sobre la actividad tectónica en el extremo austral del país.