Estrés laboral y crisis de sueño entre mayores de 50 años
Los trastornos del sueño son más frecuentes entre trabajadores de mediana y avanzada edad de lo que se creía, afirma un estudio que vincula el estrés laboral con diversos problemas de bienestar en Reino Unido.
Deutsche Welle
Martes 28 de julio de 2026
¿No puede dormir? ¿Duerme pero no descansa? ¿Trabaja?
Una investigación en Reino Unido con trabajadores de entre 50 y 66 años, pertenecientes a diversos sectores, constató que casi el 70 % de ellos tenía problemas del sueño persistentes y clínicamente significativos, a pesar de no tener antecedentes conocidos de trastornos del sueño, y que estos están causados por el estrés laboral.
El estudio, realizado durante un año por científicos de la Universidad de Edimburgo y recogido este martes (28.07.2026) en la revista Scientific Reports, sugiere que los trastornos del sueño son mucho más frecuentes entre los trabajadores de mediana y avanzada edad de lo que se creía hasta ahora.
Trabajadores de entre 50 y 66 años de edad
Los investigadores hicieron un seguimiento de 45 trabajadores de entre 50 y 66 años de edad pertenecientes a diversos sectores laborales. Los trabajos incluyeron la recopilación de más de 1.900 autoevaluaciones de bienestar y del entorno laboral, junto con datos de sensores portátiles correspondientes a más de 5.200 días.
Los resultados indican que, de entre el 70% de los participantes que padecían problemas de sueño persistentes, casi el 92 % alcanzó el umbral clínico de un trastorno del sueño al menos una vez durante el estudio.
Equilibrio entre vida laboral y personal
Los participantes que declararon tener un mejor equilibrio entre la vida laboral y personal y una mayor satisfacción laboral también tendían a declarar un mayor bienestar general, mientras que los sentimientos de desánimo o irritabilidad en el trabajo se asociaban con un menor bienestar.
Los expertos inciden en que estos resultados apelan a los empresarios, los responsables políticos y los profesionales sanitarios a prestar mayor atención a la calidad del sueño, al bienestar en el lugar de trabajo y al equilibrio entre la vida laboral y personal.
Solo así, subrayan, se asegurará que los trabajadores mayores de 50 años se mantengan sanos y económicamente activos durante más tiempo, una condición de la que parten muchas de las reformas a los sistemas de pensiones que hoy se debaten o implementan en Europa.
Alteraciones y despertares nocturnos
Los expertos afirman que el sueño en adultos sanos que trabajan se ha estudiado con menos profundidad que en poblaciones clínicas, y que muchos estudios anteriores se centraron en la duración del sueño o utilizaron métodos de monitorización menos detallados, lo que significa que es posible que se hayan pasado por alto los trastornos del sueño.
Aunque los participantes solían atribuir la mala calidad del sueño a la falta de descanso, los datos recopilados mediante dispositivos de muñeca demuestran que, con mayor frecuencia, la causa eran las frecuentes alteraciones del sueño y los despertares nocturnos.
Los datos de los dispositivos portátiles mostraron que el 90% de los participantes experimentó alteraciones del sueño a lo largo del estudio, a pesar de que la mayoría dormía una media de entre 6,5 y 8 horas por noche. Eso explicaría por qué muchas personas declaraban sentirse poco descansadas a pesar de haber dormido suficientes horas.
IA para identificar factores más ligados al sueño
Los investigadores también utilizaron inteligencia artificial (IA) para identificar, entre una amplia gama de posibles influencias, los factores más estrechamente relacionados con las alteraciones del sueño y el bienestar.
Las experiencias en el lugar de trabajo se revelaron sistemáticamente como uno de los factores más importantes, lo que sugiere que el estrés laboral puede ser una vía clave a través de la cual el trabajo afecta tanto al sueño como al bienestar general.
Los participantes que declararon sentirse tristes, irritados o tensos en el trabajo manifestaron sistemáticamente niveles más bajos de bienestar, y estas asociaciones se observaron en diferentes sectores laborales e independientemente del género.
Fomento de un envejecimiento saludable en el trabajo
Los resultados provienen del proyecto Supporting Healthy Ageing at Work (SHAW), un programa de investigación interdisciplinario dirigido por la Escuela de Negocios de la Universidad de Edimburgo, para el fomento de un envejecimiento saludable en el trabajo.
El director del estudio, Athanasios Tsanas, profesor de Salud Digital y Ciencia de Datos en el Instituto Usher de la Universidad de Edimburgo, destaca que estos hallazgos se producen en un contexto de rápido envejecimiento de la población activa.
"En Reino Unido, por ejemplo, 1 de cada 3 trabajadores tiene más de 50 años, y se prevé que el número de personas mayores de 65 años alcance los 17,7 millones en 2050. Dado que los problemas de salud siguen siendo una de las principales razones por las que las personas abandonan el trabajo antes de la jubilación, es importante tomar medidas para apoyar el bienestar de los trabajadores de más edad", añade Tsanas en un comunicado.
La Dra. Belinda Steffan, investigadora del programa de la Rectoría en la Escuela de Negocios de la Universidad de Edimburgo, por su parte, aclaró que, "si bien sabíamos por estudios previos que el sueño puede influir en el trabajo y viceversa, nos sorprendió la magnitud de las dificultades para dormir que presentaba nuestra población de estudio no clínica".
"Si bien existen algunos factores que alteran el sueño relacionados con la edad, como la menopausia y el envejecimiento, también hay muchos otros factores más amplios, como el estrés derivado del cuidado de personas dependientes, el estrés financiero y el estrés laboral en general, independientemente de la edad", la cita el portal de difusión científica EurekAlert.
Alerta con limitaciones
Aunque encienden una alerta válida para muchos entornos sociales y laborales alrededor del mundo, los resultados de esta investigación deben interpretarse con cautela, ya que se basan en una muestra relativamente pequeña de 45 participantes, todos pertenecientes a un mismo grupo etario y procedentes del Reino Unido ―un contexto con características específicas en materia de mercado laboral, niveles de ingresos, sistema sanitario, cultura empresarial, horarios de trabajo y protección social―.