Aparecen cinco orangutanes bebé en India, lejos de su hogar
Solo existen tres especies de orangután en el mundo, y una de ellas, el de Tapanuli, apenas cuenta con 800 ejemplares en estado salvaje debido a la minería y las plantaciones de palma.
Deutsche Welle
Jueves 10 de septiembre de 2026
Funcionarios indios rescataron el martes a cinco crías de orangután en un bosque del este del país, informó un ministro estatal. Las autoridades sospechan que los animales fueron introducidos ilegalmente en India desde el sudeste asiático.
Los orangutanes, originarios únicamente de las islas de Borneo y Sumatra y conocidos por su abundante pelaje rojizo, fueron encontrados en el distrito de Balasore, en el estado de Odisha, a miles de kilómetros de su hábitat natural.
Fueron "encontrados cuando el Departamento Forestal realizaba una patrulla en la sección de Udaipur, dentro de la zona de Jaleswar, en el distrito de Balasore", declaró el ministro de Medio Ambiente de Odisha, Ram Singh Khuntia, a la agencia de noticias IANS.
Investigan una posible red de tráfico ilegal
Khuntia señaló que los investigadores trataban de determinar cómo llegaron estos raros simios a India y añadió que la Oficina de Control de Delitos contra la Vida Silvestre investigaría el caso.
"Sospechamos que una red internacional podría estar implicada en esto", afirmó Singh.
Comercio de orangutanes y normativa CITES
El comercio internacional de orangutanes con fines comerciales está prohibido por la CITES, el convenio internacional que regula el comercio de especies de fauna y flora silvestres amenazadas.
Las autoridades creen que las crías llevaban apenas unos días en la zona antes de ser localizadas. Los animales fueron puestos en cuarentena en un parque zoológico de Odisha.
Según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), quedan alrededor de 104.000 orangutanes en Borneo y Sumatra, frente a más de 230.000 hace un siglo.
El orangután de Tapanuli, (Pongo tapanuliensis), una tercera especie, está clasificado como en peligro crítico de extinción, y se cree que quedan menos de 800 ejemplares en estado salvaje.
Esta población vive exclusivamente en el bloque occidental de Batang Toru, un bosque sometido a presiones derivadas de la minería, las plantaciones de palma aceitera y un gran proyecto hidroeléctrico.