¿Dormir desnudo ayuda a descansar mejor? La curiosa recomendación de especialista para conciliar el sueño
Aunque dormir entre 7 y 8 horas es clave para un descanso reparador, existen otros factores que pueden influir en la calidad del sueño.
Domingo 16 de agosto de 2026
Lograr un buen descanso durante la noche no depende solamente de pasar varias horas en la cama.
Factores como el ambiente del dormitorio, la ropa utilizada, la postura y los elementos de descanso también pueden influir en la calidad del sueño.
El neurólogo y especialista en medicina del sueño Pablo Ferrero, en conversación con O Globo, entregó una serie de recomendaciones para quienes buscan mejorar sus hábitos nocturnos y destacó una práctica que puede resultar llamativa: dormir desnudo.
Según explicó el profesional, prescindir de la ropa al dormir podría ayudar al organismo a regular su temperatura durante la noche, un proceso conocido como termorregulación.
“Se recomienda dormir desnudo siempre que sea posible para facilitar la termorregulación”, señaló.
Una siesta breve, no para compensar el mal dormir
El especialista también se refirió a las siestas y llamó a evitar que sean demasiado extensas.
De acuerdo con su recomendación, estas deberían durar alrededor de 26 minutos y no convertirse en una herramienta habitual para compensar la falta de sueño nocturno.
Un dormitorio fresco y oscuro
Además de la ropa utilizada para dormir, Ferrero aconsejó prestar especial atención a las condiciones de la habitación.
El especialista recomendó mantener el dormitorio a una temperatura de entre 19 y 21 °C y procurar que el espacio permanezca completamente oscuro durante las horas de sueño.
También sugirió utilizar sábanas elaboradas con fibras naturales, como algodón o bambú, debido a que pueden entregar una sensación más fresca y confortable.
La postura puede marcar una diferencia
La posición que se adopta al dormir tampoco sería un detalle menor. Ferrero recomendó preferentemente descansar boca arriba.
En caso de quienes acostumbran dormir de lado, sugirió optar por el costado izquierdo, especialmente para quienes presentan molestias relacionadas con el reflujo o la digestión.