María Consuelo, sobreviviente de un ataque con ácido, solicita la eutanasia tras 26 años de tratamientos
Su vida después del ataque ha estado marcada por hospitalizaciones, tratamientos médicos y cerca de 87 intervenciones quirúrgicas.
Miércoles 2 de septiembre de 2026
A 26 años del ataque que le provocó graves lesiones en el rostro, María Consuelo asegura estar “cansada de vivir” y actualmente solicita acceder a la eutanasia. La mujer, de 58 años, continúa enfrentando las consecuencias físicas y económicas de una agresión ocurrida en Bogotá en el año 2000.
Según relató a Citytv, su vida después del ataque ha estado marcada por hospitalizaciones, tratamientos médicos y cerca de 87 intervenciones quirúrgicas. Pese a los procedimientos realizados, asegura que todavía necesita nuevas operaciones para reconstruir su rostro.
Actualmente, explicó al medio, requiere dos tubos de plástico para poder respirar y utiliza una máscara artesanal para protegerse del sol y evitar las miradas de otras personas. A esto se suma la falta de recursos para financiar los procedimientos médicos que aún necesita.
Para sobrevivir, María Consuelo asegura que debe pedir dinero en distintos puntos de Bogotá y utilizar el transporte público para conseguir ayuda económica.
El día del ataque
El origen de esta situación se remonta al año 2000, cuando María Consuelo llegó a Bogotá desde Istmina, Chocó, junto a quien entonces era su esposo. De acuerdo con su testimonio, ambos tuvieron una discusión luego de que ella decidiera permanecer en la capital para trabajar en lugar de regresar a su municipio.
Fue en medio de aquella disputa cuando, según su relato, el hombre le lanzó un líquido en el rostro. En ese momento, María Consuelo no sabía que se trataba de ácido, ya que estaba almacenado en una caneca de aguardiente.
Tras recibir el líquido, la mujer comenzó a sentir un fuerte ardor y salió corriendo. Luego regresó a la vivienda y trató de aliviar las lesiones echándose agua en el rostro. “Él salió corriendo y yo sentía que eso me ardía mucho y me fui a la casa a echar agua”, contó al citado medio.
Las heridas dieron inicio a un extenso proceso médico que, de acuerdo con su testimonio, incluyó varios años de hospitalización y decenas de intervenciones quirúrgicas. Sin embargo, María Consuelo sostiene que aún no ha logrado acceder a todos los procedimientos que necesita.
Ahora, después de más de dos décadas desde la agresión, su postura cambió. La mujer manifiesta que está “cansada de vivir” y plantea la eutanasia como una alternativa frente al deterioro de su calidad de vida y las dificultades que, según su testimonio, ha debido enfrentar durante estos 26 años.