Karen Doggenweiler y lo duro que es vivir sin sus hijas: “He llorado y llorado, que no te lo puedes imaginar"
En el capítulo estreno de la tercera temporada de “Mamá por siempre”, la destacada periodista y animadora conversó con María Luisa Godoy sobre la distancia con Fernanda y Manuela, quienes actualmente viven fuera del país, y cómo ha enfrentado esta nueva etapa de la maternidad. Además afirmó: “Quiero ser abuela”.
Jueves 13 de agosto de 2026
La maternidad ha acompañado a Karen Doggenweiler en distintas etapas de su vida. Sin embargo, hoy enfrenta un escenario diferente: sus dos hijas viven fuera del país. Así lo confesó en el capítulo estreno de la tercera temporada de “Mamá por siempre”, que este jueves debutó en las plataformas digitales de TVN, donde la animadora abordó lo duro que ha sido dejar de convivir a diario con Fernanda y Manuela y cómo ha enfrentado esta nueva etapa familiar.
“He llorado y llorado, que no te lo puedes imaginar. Ha sido súper terrible, devastador, súper duro”, reconoció en la conversación con María Luisa Godoy.
Pese a la distancia que hoy las separa, Doggenweiler también se refirió a las razones que, a su juicio, llevaron a sus hijas a buscar nuevas oportunidades fuera de Chile: "Es parte de buscar una identidad, de abrirse un camino propio, o sea, es que igual es complicado, esto de que es hija de y que a lo mejor consiguió esto porque..., entonces eso es súper complicado”, señaló.
En esa línea, destacó las capacidades y proyectos personales de ambas. “La Manu es brillante, es inteligente y espectacular. La Fernanda también tiene su propio mundo”, afirmó.
"Lo más lindo es ver estas dos niñas independientes, autónomas y libres"
La distancia, eso sí, no ha significado perder el vínculo. “Son amorosas, preocupadas, geniales, atentas, estamos todo el día en contacto. Como que siento que las recuperé harto”, contó. La animadora también relató cómo mantiene una relación cercana con Fernanda a través de las redes sociales y WhatsApp.
“Y de repente la Fernanda me dice: ‘Mamá, mira, subí esto, ¿te gusta esto que dije?’, y me manda por interno a veces lo que ella dijo u opinó de un tema que tiene varias visualizaciones y comentarios, pero lo veo más porque me lo manda por WhatsApp que porque lo pille en Instagram”, relató.
Para la animadora, una de las mayores satisfacciones de la maternidad está precisamente en ver a sus hijas avanzar de manera independiente. “Lo más lindo es ver estas dos niñas independientes, autónomas y libres buscando su propio camino, como que siento que les dimos varias herramientas para que ellas enfrenten con alegría y tiene harta esperanza, entonces que enfrenten la vida así me encanta”, afirmó.
“No me hubiera perdido de la maternidad ni por un estelar ni por un festival ni por un programa ni por un matinal ni por nada"
Su experiencia como madre también ha cambiado con los años. Doggenweiler fue mamá de Fernanda a los 24 años y nueve años después nació Manuela, una diferencia de edad que significó experimentar la crianza desde otra perspectiva.
“Fui una mamá distinta con la Fernanda que con la Manuela. Yo creo que al principio era súper aprensiva y con la Manuelita creo que fue un poquito más relajado y la pude disfrutar más”, señaló.
Aun con las exigencias de su trabajo, la animadora aseguró que nunca consideró la maternidad como algo secundario. “No me hubiera perdido de la maternidad ni por un estelar ni por un festival ni por un programa ni por un matinal ni por nada, a mí de verdad siento que la maternidad me llega al corazón”, afirmó.
Durante la conversación también abordó los desafíos de compatibilizar su carrera con la crianza. Para Doggenweiler, los momentos cotidianos tienen un valor especial. “Lo importante es la cantidad de tiempo. Es ir y elegir juntas las verduras y las frutas, conversar y de repente enojarse o estar cansado. Creo que lo cotidiano es súper importante y eso cuesta harto cuando uno tiene un programa diario”, comentó.
"Quiero ser abuela, pero no veo mucha posibilidad todavía"
El capítulo también tuvo espacio para el humor cuando la animadora habló de sus deseos de convertirse en abuela. “Quiero ser abuela, pero no veo mucha posibilidad todavía. Pero quiero oler esa guagua y darle besos y todo, pero todavía como que no. Pero yo creo que han practicado”, comentó entre risas.
Finalmente, al recordar sus primeros años como madre, Doggenweiler compartió un mensaje para aquella Karen que recién comenzaba este camino.
“Que lo pase increíble, que sea feliz, que no se prive de ninguna experiencia maravillosa, que tenga todos sus sentidos atentos y alerta y que se enfoque en lo que quiere, que sea muy libre", afirmó.
El capítulo de Karen Doggenweiler ya está disponible en las plataformas digitales de TVN. El episodio marca el regreso de “Mamá por siempre”, espacio conducido por María Luisa Godoy, que en su tercera temporada seguirá abordando distintas experiencias de maternidad, paternidad y crianza.